Cultura

Jesús Quintero quiere un Moulin Rouge sevillano en su teatro

El presentador busca atraer a compañías privadas para que mantengan siempre con vida un espacio en el que también se realizarán programas abiertos y se recreará el Moulin Rouge

el 25 feb 2010 / 19:46 h.

Jesús Quintero a su llegada ayer al teatro que tiene abierto en la calle Cuna.

Lleva un año con las puertas abiertas en la calle Cuna, pero a día de hoy, nadie sabe bien qué contenido ofrece el Teatro Quintero, proyecto personal del popular presentador Jesús Quintero.

Ayer decidió dar un impulso más a su escenario y convocó a numerosas personalidades del teatro, la televisión y la comunicación para invitarles a que decidan optar por este céntrico coliseo -antiguo Cine Pathé- para realizar en él "cualquier locura" que se les ocurra.

"En este lugar, hace casi un siglo, mucha gente soñó viendo películas de cine negro y del Oeste americanas; ahora quiero que una nueva generación venga a él para continuar entusiasmándose con lo que aquí presentemos", dijo Quintero en la que confesó ser la primera ocasión en la que salía a hablar al escenario de su propia casa: "Estoy nervioso", se excusó.

Entre el público, personalidades como la cantaora Esperanza Fernández y el dramaturgo Pedro Álvarez-Ossorio, atendían las palabras, ensimismadas y narcisistas -marca de la casa- de un Quintero cuya máxima aspiración con este teatro es "crear el espectáculo de la palabra, convertir el periodismo en arte".

Para ello espera en breve poner en marcha -los jueves- el ciclo Ágora, en el que tras una entrevista con una personalidad importante del mundo intelectual, el público podrá participar, "preguntar, discrepar o asentir".

No faltará "la gente contra corriente, los pícaros", esos que tanto han inspirado la propia trayectoria vital de El loco de la colina y de El perro verde. Pero Quintero fue más allá, entusiasmado con un escenario que puede ser "teatro, plató de televisión, set para rodaje de publicidad o pasarela de moda, entre muchas otras cosas". Gracias a esa ductilidad, el responsable de Ratones coloraos anunció que "los fines de semana el patio de butacas desaparecerá y el Teatro Quintero se convertirá, desde la tarde hasta la madrugada, en un Music hall, un Moulin Rouge sevillano lleno de magia, trapecistas y música, donde la gente podrá bailar, divertirse y tomar algo en el Café Trece Noches".

"Mi intención es que siempre estén pasando cosas aquí dentro, que la gente venga a enseñar, a aprender o a pasarlo bien". Por eso también funciona ya una Escuela de Maquillaje y, con la misma intención, ha firmado un acuerdo con la Universidad de Sevilla para activar una Escuela de Presentadores en la que él mismo ejercerá como maestro de ceremonias.

Profesores, teóricos y otros importantes militantes de la televisión le ayudarán en esta inédita tarea docente que ha puesto en marcha.

Pero un mes tiene muchos días y ésta es, ante todo, una iniciativa privada, una apuesta personal. Por eso espera que otros vengan aquí a mostrar su talento. "El dinero no será problema, si hay mucho hay mucho, y si no hay casi nada, no hay casi nada: mi equipo y yo estamos a su servicio para ayudarle", concluyó.

A nadie se le escapó que, desde el cierre del Imperial, muchos suspiraban por tener un lugar para las variedades.

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