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Jiménez espera el juicio de Nervión

El partido ante el Xerez puede marcar el futuro inmediato de Manolo Jiménez.

el 21 mar 2010 / 20:22 h.

La situación del Sevilla se ha crispado en el último mes de una manera abrumadora. Los malos resultados en la Liga del conjunto de Manolo Jiménez, unidos a la sonrojante eliminación de la Liga de Campeones ante el CSKA de Moscú, han devuelto a las gradas del Ramón Sánchez Pizjuán el Jiménez vete ya. Incluso se llegó a escuchar este mismo cántico entre los aficionados sevillistas desplazados al estadio de Cornellà-El Prat el pasado sábado. A día de hoy, la marcha del técnico del Arahal a partir del próximo mes de junio se da por sentada, incluso desde el mismo club. Hasta lo deslizó el propio técnico en la previa ante el Espanyol. Otra cosa será en el momento de tomar la decisión, el próximo mes de junio con los números por delante y con una final y quién sabe si un nuevo título levantado. Ya ocurrió algo parecido la pasada temporada tras la derrota ante el Madrid en el Sánchez Pizjuán.

Pero la tesitura actual es aún más peligrosa. La intención de los mandatarios sevillistas, con Del Nido a la cabeza, es mantener al técnico hasta el final de la temporada. Pero a la vez el descontento ha aumentado tras el partido de vuelta ante el CSKA y con el esperpento vivido ante el Espanyol. Por ello, y aunque la primera intención del consejo es mantener la paciencia, habrá que ver cómo responde al juicio sumarísimo que la grada del Sánchez Pizjuán emite sobre el entrenador mañana mismo en el partido ante el Xerez, colista de la Primera división.

Todos en el club esperan que la debilidad del rival propicie una victoria que calme las aguas por Nervión, pero es un arma de doble filo. Si el Sevilla sufre, la situación puede explotar.

LOS JUGADORES. El rendimiento de muchos de ellos en el último mes ha dejado mucho que desear, tanto que comparten culpa con el entrenador. Las críticas se centran en el centro del campo, precisamente por la falta de juego del equipo. Renato anda desaparecido y esta campaña puede marcar el punto de inflexión en su rendimiento. Ya ha dejado de ser ese jugador titular que asumía la responsabilidad en el equipo.

Mención aparte merece el caso de Romaric. El africano ha dejado de contar para el técnico del Arahal después del partido ante el Athletic de Bilbao, encuentro en el que tuvieron un enfrentamiento verbal tras la reprimenda del técnico al costamarfileño. En la nómina de centrocampistas también están Duscher y Lolo. El argentino ya ha dejado claro que no tiene nivel físico para seguir en el Sevilla, mientras que Lolo, al que el propio Jiménez quiso retener en la plantilla, no cuenta para nada. El único que se salva de la quema es Zokora.

En el ataque también hay total desencanto. Luis Fabiano, castigado por las lesiones, no tiene continuidad, algo que ya le ha costado el desafío de Jiménez. Kanouté, por su parte, presenta un nivel de rendimiento casi desconocido, por bajo, desde su llegada al Sevilla, mientras que Negredo ha borrado todas las expectativas creadas al inicio de la campaña y pasa desapercibido en casi todas sus participaciones.

En cuanto a la defensa, Adriano ha dejado de ser una alternativa creativa y además evidencia lagunas defensivas, mientras que Squillaci y Konko llevan casi todo 2010 lesionados. Fernando Navarro, Escudé, Dragutinovic y Stankevicius han mantenido el tipo mientras han podido, pero el equipo está claro que no aguanta las rotaciones. La grada del Pizjuán ya dejó claro ante el CSKA que no se olvida de la responsabilidad de la plantilla.

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