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Jiménez sufre por primera vez tres derrotas seguidas

Si la Copa estaba eclipsando el mal momento -sólo dos puntos más que el séptimo- del Sevilla en Liga, la derrota del derbi ha hecho desaparecer de un plumazo dicho eclipse y ha puesto de manifiesto el bajón. Jiménez iguala ya su peor racha al frente del plantel.

el 15 sep 2009 / 22:21 h.

Si la Copa estaba eclipsando el mal momento -sólo dos puntos más que el séptimo- del Sevilla en Liga, la derrota del derbi ha hecho desaparecer de un plumazo dicho eclipse y ha puesto de manifiesto el bajón. Jiménez iguala ya su peor racha al frente del plantel.

Racing, Sporting y Betis han acabado con la renta que el Sevilla tenía respecto a sus rivales en la lucha por ir a la Champions. Las tres derrotas consecutivas -las mismas que sufrió en toda la priemra vuelta- recuerdan lo vivido la pasada campaña en el mes de noviembre. Villarreal (3-2) Mallorca (1-2) y Almería (1-0) tumbaron al Sevilla cuando el técnico de Arahal sólo llevaba tres jornadas en el banquillo, semanas después de que, con Juande, perdiese cuatro partidos seguidos. Luego, durante el transcurso del campeonato, llegó a sufrir dos derrotas seguidas en dos ocasiones: Athletic y Getafe (en enero) y Atlético y Real Madrid (en marzo). Nunca tres.

Los vaivenes. La eliminación de la UEFA, la despedida de 2008 en Mallorca (0-0) y el empate en casa (1-1) con Osasuna, entonces colista, se aliaron para que el Sánchez Pizjuán viese pañuelos por vez primera desde octubre de 2005. Este delicado momento, sobre todo para Jiménez, se superó con cuatro triunfos gracias al regreso de la Copa: tres ante el Dépor y uno ante el Numancia. Pese a ello, un nuevo vaivén, el actual, estaba por llegar: cuatro derrotas en los seis últimos encuentros (tres en Liga y una en el torneo del KO ante el Valencia). Sólo las agónicas victorias en la vuelta contra el conjunto che y ante el Athletic dieron alegrías.

Peor en defensa. Muchas razones pueden explicar el momento actual. Entre ellas, el bajo nivel defensivo. Contando los de Copa, el Sevilla ha encajado diez goles en los seis últimos partidos, recibiendo al menos uno siempre. El dato contrasta con los registros que firmaba hasta hace poco. No en vano, llegó a esta jornada como segundo equipo menos goleado de la Liga. Ahora son 21 los tantos recibidos en 22 jornadas, cinco de ellos en las tres últimas.

Peor en ataque. Si el nivel defensivo ha caído en picado, el ofensivo no se queda atrás: dos goles marcados en los cuatro últimos partidos de Liga. Sólo en Copa (cuatro en total al Valencia y dos al Athletic) se dio un rendimiento acorde al potencial del plantel. El problema se ha hecho especialmente grave en el Sánchez Pizjuán, donde ha logrado tan sólo cinco dianas en sus nueve últimas citas ligueras.

No hay fortín. La falta de gol en casa (15 en 12 partidos) y los problemas para mantener la portería a cero (12 encajados) se traducen en un dato significativo: ya han escapado 14 puntos de su estadio, es decir, sólo dos menos que los 16 que volaron al cierre de la pasada campaña (19 partidos en total). Lleva cuatro derrotas, mientras que el pasado ejercicio liguero sólo perdió cinco.

Nombres propios. La acumulación de partidos ha pasado factura. Kanouté no puede hacerlo todo, y sin Luis Fabiano, lesionado, es otro, pese a que Renato ha aportado muchos goles. En el centro del campo, el dispar rendimiento de Romaric, Duscher, Maresca y Fazio no ha ayudado, y en defensa hay tantas luces como sombras: desde Mosquera, que sigue sin ser lateral, a Palop, con fallos y acciones prodigiosas. Y por encima de todos, Jiménez, unas veces demasiado pendiente del rival y otras sacando la mejor versión del Sevilla.

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