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Cultura

Jorge Blass une la magia y el teatro en el Quintero

El conocido mago ha presentado su nuevo show, 'Existe la Magia', en el que combina sus trucos de ilusionismo con otras artes escénica, como la música o las acrobacias.

el 23 dic 2010 / 19:51 h.

En el Teatro Quinero hay una sala oscura, con un graderío que asciende hasta una luz cálida que baña un letrero que reza el nombre del local. Poco a poco las sombras van retrociendo ante el fulgor leve de cientos de puntos que revisten las paredes y el escenario. Son estrellas brillan de forma mágica y acompañan a los astros que suben al tablado por una escalera de unos pocos pasos. Jesús Quintero viene ya vestido de bohemia y le sigue, cualquiera diría que levita sobre sus pasos, el mago Jorge Blass.

Un murmullo y unos aplausos tímidos reciben a la sonrisa inmutable del joven ilusionista y a la enigmática de su anfitrión. Quintero está feliz por ver a esa sala llena de estrellas no sólo en la pared sino en el patio de butacas. Habla de sus estrellas particulares, los sevillanos que aguardan las obras de su teatro y le pagan a él y a sus artistas con una ovación y una boca abierta, ilusionados. Es la magia del teatro, la magia que le gusta a él, la de esos magos que son "gente muy superior", tanto como "los magos que inventaron el cine".

La magia fluye, vuela y se difunde, se comparte, con la manos, los gestos, los ojos, las palabras. La magia existe. Lo dice la chapa roja que porta Jorge Blass en la solapa de su americana. Jorge no dice nada. Sólo sonríe. Sabe que aquello que dice Quintero, eso de que los orfebres del espectáculo del teatro se comunican con el público que los contempla gracias a una especie de magia desconocida e insondable.

Jorge ya habla de su show, de los trusoc y la música y las acrobacias y la magia de todos fundidas en uno. Habla de espectadores, grandes y chicos, del disfrute y de la ilusión. Es él quien mejor puede hablar de la ilusión, pero no porque él se dedique a ilusionar a los demás, que más se ilusiona el mago por alegre que por mago. Su sonrisa amplia, brillante como las estrellas del escenario, desvela la felicidad recíproca que comparte con aquéllos que admiran encantados sus trucos. Esa magia de compartir con el público el mismo sentimiento.

¿Qué menos podría esperarse de un ilusionista? Alguien que vive para, por y con los demás y su ilusión de la buena, de la de estas buenas fiestas en que se celebra su show ‘Existe la magia' (días 29 a las 18.00 y 30 a las 18.00 y a las 20.30) y la venida de un Niño, y por eso Jorge quiere "devolver a la infancia" a quien se ponga en sus manos hábiles, capaces de convertir un billete de 10 euros en uno de 50 como capaz es de abrocharse los zapatos con dos leves patadas al aire. ¿Que cómo lo hace? Vaya a verlo. Los trucos, la ilusión y acaso las estrellas no son más que cuestión de pura magia.

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