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Jornada muy discreta de España con tres metales

Tres medallas, dos de bronce y una de plata, ha sido todo el botín de la delegación española en la séptima jornada de los Juegos Paralímnpicos de Pekín, un resultado que deja un sabor agridulce. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 11:45 h.

Tres medallas, dos de bronce y una de plata, ha sido todo el botín de la delegación española en la séptima jornada de los Juegos Paralímnpicos de Pekín, un resultado que deja un sabor agridulce tras la espectacular jornada del viernes, en la que España logró trece metales.

Una vez más, el ciclismo y la natación, dos disciplinas talismanes para el equipo español, aportaron su parte de éxito, mientras que 'El Nido' vio como Ignacio Ávila protagonizaba una remontada espectacular en la final de los 1.500, con la recompensa de la presea de bronce.

A falta de 150 metros de meta, Ávila, que aparentemente había dilapidado todas sus opciones tras el último cambio de ritmo del keniano Kirwa en la cabeza de carrera, cubrió una recta final impecable para lograr colarse tercero con un tiempo de 4:07.00. Fue la última medalla de la tarde; antes, como de costumbre, España pescó algo en las aguas de la piscina olímpica, aunque en esta ocasión el premio, por inesperado, fue una sorpresa.

La protagonista fue la catalana Esther Morales al terminar los 100 metros espalda S10 a tres segundos del récord mundial que batieron al unísono la neozelandesa Sophie Pascoe y la sudafricana Shireen Sapiro, con un crono de 1.10.57.

Otra en ciclismo. Estos dos bronces vinieron a unirse a la plata que abrió la jornada para España, conseguida por el ciclista vizcaíno Javier Otxoa, que vio como el británico Darren Kenny le arrebataba el oro en la recta de meta de la prueba de fondo en carretera categoría LC3-4/CP 3, que se celebró en Changping.

Ambos corredores se presentaron en solitario en la línea de meta tras escaparse a falta de diez kilómetros y en el sprint final Kenny se mostró superior al español para llevarse la victoria final, lo que reconoció deportivamente Otxoa.

"Llegando junto con Kenny, sé que me va a ganar él. Yo me la he jugado bajando, pero llegando al llano de meta me ha cogido el rebufo", explicó el ex profesional vizcaíno, de 34 años. Otxoa, que participa en categorías CP3, reservadas a corredores con parálisis cerebral, tras ser atropellado en una carretera malagueña en febrero de 2001, lamentó que todo el pelotón estuviese pendiente de su rueda durante la prueba.

Con estas tres medallas España suma ya 46, a 24 del objetivo que la delegación se impuso antes de viajar a Pekín, ocupando el noveno puesto del medallero chino con 12 preseas de oro, cuando quedan cuatro jornadas para que se apague el pebetero en el Estadio Olímpico.

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