Cultura

José Antonio Muñoz Rojas: el gran poeta que eligió cuándo morir

El gran poeta antequerano de la Generación del 36 «estaba cansado de vivir» y pasó los diez últimos días de vida sin ingerir alimentos. Falleció la noche del lunes.

el 29 sep 2009 / 20:22 h.

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Muños Rojas se ha quedado a poco más de una semana de cumplir los 100 años.

"¿Cómo estás?", le preguntó hace unos días el escritor Juan Benítez durante una visita rutinaria. El coordinador de las actividades del centenario de Muñoz Rojas se encontró aquella mañana con una respuesta inesperada: "Aquí, esperando". "¿Esperando el qué?", insistió Benítez. "La muerte", respondió sencillamente el poeta, que hubiera cumplido cien años el próximo 9 de octubre.

"No tenía ningún problema físico, simplemente estaba harto de vivir", comentó ayer Benítez a la agencia Efe, convencido de que "Antequera ha perdido a la mayor personalidad de las letras que ha tenido nunca". Desde el pasado viernes se había producido un empeoramiento de su estado de salud, ya que solamente ingería líquidos, y a pesar de su extrema delgadez, el poeta mantuvo una gran lucidez mental hasta el último momento, según Benítez.

El poeta asumió con serenidad la proximidad de la muerte -estaba seguro de que se produciría en breve, insiste el escritor y amigo- y "pensaba que tenía que haberse ido con sus compañeros de generación, a los que nunca le gustó haber sobrevivido", recordó Benítez.

Muñoz Rojas se mantuvo ajeno a las celebraciones y homenajes que se le avecinaban, como los programados con motivo de la próxima celebración del centenario de su nacimiento, que se conmemora el 9 de octubre. "No perdáis el tiempo", solía decir a los estudiosos y escritores durante los últimos meses asistieron al ciclo de conferencias sobre su obra organizado por el Ayuntamiento de Antequera.

El poeta malagueño José Antonio Muñoz Rojas murió pues, la noche del lunes, de forma "plácida", rodeado de sus cinco hijos vivos, según aseguró ayer su primogénito, Rafael Muñoz, que corroboró la versión de Juan Benítez: "Durante sus últimos días ha estado muy plácido y tranquilo, muy relajado e incluso estaba bastante dispuesto a morir", indicó a los periodistas Rafael Muñoz, quien salió a atender a los medios a las puertas del domicilio familiar donde tuvo lugar la capilla ardiente.

Afirmó que su padre no tenía enfermedad alguna, pero que con casi cien años, "al negarse a comer y beber durante unos diez días, el cuerpo se le ha ido debilitando". El hijo del poeta relató cómo están recibiendo llamadas de muchos familiares que tiene en España, y que poco a poco se fueron desplazando ayer a Antequera los más allegados, como los nietos del poeta.

La capilla ardiente estuvo prevista exclusivamente para familiares cercanos, y ayer tarde se celebró una misa íntima en la capilla privada de la Casería del Conde, mientras que hoy se oficiará un acto público a las 12.00 horas en la Iglesia de Las Descalzas.

Por otro lado, el Ayuntamiento de Antequera aprobó ayer una moción conjunta de los cuatro grupos políticos con representación en un pleno extraordinario donde se declararon tres días de luto oficial por el fallecimiento del poeta. "Antequera vive momentos dolorosos por la pérdida de su más insigne artista, de su escritor más universal, uno de los más importantes poetas de la historia en lengua castellana", cita el texto de la moción.

Uno de los concejales del PP, y diputado nacional, Ángel González, declaró que la repercusión que está teniendo la muerte de Muñoz Rojas en todos los medios de comunicación "es una evidencia de que era un hombre ilustre que ha sobrepasado todas las fronteras". "Muñoz Rojas ha dejado el nombre de Antequera grabado en las letras españolas", dijo González a Efe.

Algunos datos esenciales. Nacido en Antequera, Málaga, España, el 9 de octubre de 1909, José Antonio Muñoz Rojas estudió en el colegio El Palo de los Padres Jesuitas de Málaga y continuó sus estudios en Madrid, donde se licenció en Derecho. Realizó sin éxito oposiciones al cuerpo diplomático, y fue lector de Literatura Española en la Universidad de Cambridge (Inglaterra), donde realizó la tesis sobre Literatura Comparada.

Regresó a España en 1947 y a comienzos de los años cincuenta se trasladó a Madrid, residiendo desde entonces entre la capital de España y su pueblo natal. En Madrid se hizo cargo de la Sociedad de Estudios y Publicaciones del Banco Urquijo, y compatibilizó esa actividad financiera con la literatura.

Valoraciones sentidas. El presidente de la Junta de Andalucía, José Antonio Griñán, que se encuentra de visita oficial a Marruecos, trasladó en la mañana de ayer sus más sinceras condolencias a la familia del poeta antequerano, "uno de los grandes maestros de la poesía del siglo XX".

Según informó la Oficina del Portavoz de la Junta en un comunicado, Griñán, en nombre propio y en el del Gobierno andaluz, lamentó el fallecimiento del poeta, que en su fecunda vejez servía de "guía para muchos jóvenes escritores". José Antonio Muñoz Rojas fue, precisamente, nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1992, una distinción, recordó Griñán, que le fue concedida a "un autor de una poética de la naturalidad, un artesano del verso, en cuyos escritos siempre estaban presentes los paisajes de su tierra natal", señaló.

La Consejería de Cultura había designado a Muñoz Rojas Autor del Año para conmemorar su centenario, y difundir la indudable calidad de su obra, así como los valores de su pensamiento intelectual.

Con este motivo se habían organizado ya varios actos que culminarían el próximo mes de octubre con la celebración de un congreso internacional, en el que se debatirá sobre su aportación a la literatura española, y una exposición que recorrerá su trayectoria vital y literaria. En concreto, la consejera de Cultura, Rosa Torres, natural también de Antequera, de cuyo Ayuntamiento fue, además, concejal de Cultura, recomendó ayer la lectura de poemas de José Antonio Muñoz Rojas como homenaje "íntimo y particular" al escritor.

"Ante los actos para su centenario, casi ha decidido irse y no asistir", apuntó la consejera, a la vez que recordaba la actitud "pudorosa y humilde" del poeta y el "tremendo trabajo" que costaba que fuera a los homenajes o actos a los que era invitado.

La presidenta de la Asociación andaluza de Editores, María Luisa Amores; el presidente del PP-A, Javier Arenas y todos los grupos políticos se sumaron ayer al pésame.

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