Cultura

José Mercé: «Estamos aquí gracias a otros que pasaron muchas fatigas»

El cantaor de Jerez saca un nuevo disco, ‘Ruido’, en su línea innovadora.

el 27 abr 2010 / 18:53 h.

José Mercé, espíritu revolucionario

Aclamado por el gran público, excomulgado por los puristas, José Mercé (Jerez de la Frontera, 1955) sigue empeñado en su defensa de un flamenco accesible a todos los públicos. Su nuevo disco, Ruido, es una nueva prueba de ello. "Esto es flamenco abierto, para gente joven, que no quiere estancarse en el pasado y sí seguir adelante", explica.

Mercé, que confiesa que con Ruido se ha atrevido por primera vez a poner título a un disco, comenta que la canción homónima "es una bulería que musicalmente es una joya, con unos semitonos para volverse loco. Y aunque sonaba extraño, nos convencimos: ¿por qué no Ruido?".

Como en otros exitosos trabajos anteriores, Mercé ha contado en este disco con la decisiva aportación del productor Isidro Sanlúcar. "Nos conocemos desde hace muchísimos años, desde que actuábamos en Madrid en los años 70, y tenemos muchas cosas en común. Isidro es un visionario y además un tío valiente, hace lo que le gusta y lo que siente en cada momento", agrega.

Uno de los sellos característicos de la colaboración Mercé-Sanlúcar es la inclusión de versiones en el repertorio del cantaor. Ya sucedió con el Clandestino de Manu Chao, Al alba de Luis Eduardo Aute, Te recuerdo, Amanda de Víctor Jara, Qué bonito es vivir de Louis Armstrong, El breve espacio que no estás de Pablo Milanés o el Mammy blue de los Pop Tops. Ahora toca el turno de las Nanas de la cebolla, poema de Miguel Hernández musicado por Alberto Cortez que popularizó Joan Manuel Serrat en los setenta.

"Todos sabéis que Miguel Hernández es mi poeta favorito, y he querido hacerle aquí un pequeñito homenaje, para el que he tenido la gran suerte de colaborar con Pasión Vega y Carlos Sanlúcar".

En cualquier caso, Jerez está siempre en el trabajo de José Mercé, en su apellido y en las resonancias de su arte, haga lo que haga. "No es ningún secreto que pertenezco a una gran dinastía cantaora, y trato de que esté siempre en mi eco. Me gusta que el cante sea abierto, pero tiene que tener siempre un aroma del lugar del que vengo", asevera el cantaor, quien asegura que lleva en el casete del coche los discos de Tío Borrico, "que me encanta", y luego en casa, "con mi niña, escucho de todo, y lo que no entiendo ella me lo explica. Lo bueno de la música es que con ella nos entendemos todos", sostiene.

Mercé celebra el hecho de que el flamenco por fin goza de dignidad y espacio en los teatros, pero no olvida a costa de qué. "Cada día se valora mejor, pero hace falta más, más y más. El flamenco hoy llena teatros y llega a todos los rincones del planeta, pero eso es algo que hay que agradecérselo a los que han luchado toda la vida, aguantando carros y carretas, soportando a los señoritos para llevarse dos duros a su casa. Gracias a Sordera, a Serranito, a Terremoto, a los que han pasado tantas fatigas, estamos nosotros ahí".

Por último, sobre el futuro del cante, José Mercé quisiera ser optimista, pero lo cierto es que no ve el panorama demasiado boyante. "No está saliendo toda la calidad que quisiéramos, pero ahora más que nunca es necesario que salga gente dispuesta a impulsar un eco, que vuelva a revolucionar esto. Hay tres o cuatro que están ahí, a un buen nivel, pero se echa de menos a ese artista de artistas, alguien especial".

  • 1