Cultura

José Tomás corta tres orejas y sufre un leve percance

El diestro madrileño José Tomás cuajó una gran tarde y cortó tres orejas en la cuarta de la Feria del Caballo de Jerez. De sus dos labores, destacó fundamentalmente una gran faena cuajada a un buen toro de Núñez del Cuvillo -que hizo primero- al que le cortó las dos orejas con petición de rabo en una de sus mejores faenas desde su reaparición el pasado año, según el portal taurino burladero.com.

el 15 sep 2009 / 04:12 h.

El diestro madrileño José Tomás cuajó una gran tarde y cortó tres orejas en la cuarta de la Feria del Caballo de Jerez. De sus dos labores, destacó fundamentalmente una gran faena cuajada a un buen toro de Núñez del Cuvillo -que hizo primero- al que le cortó las dos orejas con petición de rabo en una de sus mejores faenas desde su reaparición el pasado año, según el portal taurino burladero.com.

Saludo muy templado a la verónica y posteriormente por chicuelinas. El quite por gaoneras fue muy estático, hierático el torero, sin moverse. Cinco lances sin enmendarse. Tomás fue a brindar al público, el toro se le arrancó, le esperó tranquilo en la misma boca de riego y le ligó siete estatuarios con las zapatillas clavadas. El toro, de muy buena condición, se venía muy de largo y Tomás le dio sitio para cuajarle soberbias series de muletazos largos y encajados. Si bueno fue ésto, al natural bordó el toreo. Ligando los muletazos. Larguísimos los naturales, con temple. Toreo caro del de Galapagar. Se gustó en los remates y se prodigó en ellos. Tras la estocada se le pidió con fuerza el rabo, que no cocedió la presidencia.

El quinto fue un toro con peligro y complicaciones que Tomás se sacó a los medios y toreó como si fuera bueno. Tomás fue volteado cuando porfiaba en pase de pecho y después fue de nuevo alcanzado mientras preparaba al toro para entrar a matar, produciéndose un aparatoso corte en el cuello por el que pasó a la enfermería tras recoger la oreja.

Por su parte, Juan José Padilla sacó poco rendimiento al cuarto, uno de los toros con más posibilidades de la corrida. Con el que abrió plaza protagonizó un vibrante tercio de banderillas.

Antonio Caro Gil no tiró la toalla en el tercero de la tarde, un toro manso con querencia a tablas, y en el que sacó a relucir el buen trazo de su toreo. Resultó cogido al entrar a matar, afortunadamente sin consecuencias, dejando una estocada que le valió una oreja. En el sexto volvió a esforzarse con un toro complicado.

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