Cultura

José Tomás reaparece hoy en Santander tras un mes convaleciente

La épica actuación del matador madrileño en su segunda comparecencia en Las Ventas constituyó un tremendo impacto mediático y abrió una encendida polémica entre los partidarios y los detractores del torero.

el 15 sep 2009 / 08:30 h.

La épica actuación del matador madrileño en su segunda comparecencia en Las Ventas constituyó un tremendo impacto mediático y abrió una encendida polémica entre los partidarios y los detractores del torero. Las graves heridas recibidas han pospuesto su reaparición hasta hoy.

El acontecimiento, que ha tenido una notable repercusión en las taquillas y ha multiplicado los abonos vendidos, tendrá lugar en la plaza de Santander, en el marco de su lujosa feria. Como está siendo habitual en la mayoría de las tardes de su última vuelta a los ruedos, José Tomás detendrá todo el peso y la atención del festejo y ocupará el segundo puesto de un cartel rellenado con dos teloneros de escaso fuste para amortiguar los altísimos honorarios que percibe el madrileño.

La terna la abre el veterano y frágil artista vallisoletano Manolo Sánchez -que ya encabezó el cartel con Tomás en Málaga- y la cierra el modesto diestro navarro Francisco Marco, que tan sólo ha sumado dos paseíllos esta temporada. Completan la programación prevista los toros de Victoriano del Río, una de las ganaderias preferidas del de Galapagar.

La doble cornada del pasado 15 de junio en la plaza de Madrid le ha hecho perder los compromisos adquiridos en las ferias de Alicante, Badajoz y Algeciras y ha retrasado su vuelta a los ruedos hasta hoy. Antes había tenido que cancelar su compromiso en Nimes al no encontrarse recuperado de la greve cornada que sufrió en el cuello en la plaza de Jerez, el pasado tres de mayo. Apenas un mes después, volvía a caer herido, sembrando dudas.

En estas cinco semanas y media, al margen de algunas declaraciones de su apoderado, la figura de José Tomás -fiel a su retraimiento de cara a los medios de comunicación que tanto han contribuido al engrandecimiento de su leyenda- se ha esfumado de las pantallas y las páginas de los periódicos, aunque ha continuado la polémica -muchas veces agria y siempre apasionada- que ha dividido a los aficionados y ha hecho cavilar a las principales firmas del periodismo, no sólo del taurino.

Precisamente, la modestia de los compañeros habituales de José Tomás es una de las principales armas arrojadizas que esgrimen partidarios y detractores. Si unos le afean que escoja alternantes que no le pueden hacer sombra, los otros alaban esas imposiciones al señalar que hoy por hoy es el único torero con capacidad de mando sobre las empresas.

Sea como fuere, si José Tomás logró la unanimidad de todos los medios especializados en su ya histórica reaparición del pasado año en la plaza de Barcelona, el rosario de percances de diversa consideración que acompaña sus actuaciones ha ido creando un estado de opinión contestataria que llegó a un punto de no retorno el pasado 15 de junio en la plaza de Madrid.

Tan sólo una semana antes, en el mismo ruedo, había recibido los elogios de la mayoría de los críticos después de cortar cuatro orejas en una apabullante demostración de valor que se convirtió en uno de los principales acontecimientos, no sólo taurino, de todo el año. Un acontecimiento que necesitó de la intervención de la mismísima presidenta de la comunidad madrileña, Esperanza Aguirre, para que pudiera verificarse cuando empresa y torero dieron por rotas las negociaciones.

Sin lote a favor, en su segunda tarde, José Tomás se dejó matar y basó en su versión más pretendidamente patética un triunfo que esta vez no consiguió la unanimidad y que abrió la caja de los truenos. Esta tarde, recuperado de esas heridas de guerra, vuelve a hacer el paseíllo en Santander y todos, apóstoles y detractores, estarán pendientes.

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