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Juan Carlos Bracho, 'mise en abysme'

Despacio, pacientemente, va cosiendo líneas hasta hilvanar poco a poco un diseño extenso sobre una pared, una consecución definitiva que no es más que un eslabón del recorrido. Todas las infinitas rayas aplicadas en el muro son fin en sí mismas. Ninguna es más importante que otra...

el 15 sep 2009 / 22:15 h.

Despacio, pacientemente, va cosiendo líneas hasta hilvanar poco a poco un diseño extenso sobre una pared, una consecución definitiva que no es más que un eslabón del recorrido. Todas las infinitas rayas aplicadas en el muro son fin en sí mismas. Ninguna es más importante que otra, cada una es un paso significante y necesario del trayecto. Un ejercicio de tenacidad donde lo verdaderamente trascendente no es el dibujo acabado que se consigue, sino el acto de dibujar y la reflexión que se genera en torno al proceso. Lo relevante no es el resultado, sino el gesto flemático del artista que cree, convencido y humilde, en la perseverancia del creador.

Los trabajos de Juan Carlos Bracho disimulan tras una apariencia sencilla un rigor metódico a prueba de sandeces. Su discurso es tan rico y ocupa tantos espectros, que no puede concretarse en un único formato. Como lo que refiere en sus argumentos es un hecho abstracto que manifiesta una actitud antes que un objeto preciso, da igual que lo que hace quede documentado en un vídeo, una fotografía o un libro. Como tantos conceptuales, desde Lawrence Weiner hasta Sol Lewitt, el meollo de la cuestión radica más en las ideas que en las piezas resultantes. Los medios de registro no son más que maneras de comunicar acciones e intenciones. Aunque en su caso, en un administrado juego de mise en abysme, sobre el paisaje abstracto de claroscuros que consigue planifica escenografías intrigantes que luego retrata con misterio. Y todo sin descuidar la belleza plástica que se deriva de sus imágenes, que resultan impecables.

Hasta mediados de marzo podrá visitarse en Espacio Iniciarte la muestra Félix y su amiga F de Juan Carlos Bracho, un proyecto contemplativo y pausado que nos permite adentrarnos en las maneras caviladas de este joven artista gaditano.

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