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Juande Ramos no dijo lo mismo hace siete años

LA CONTRACRÓNICA: La eliminación a manos del Cádiz fue el último gran varapalo inesperado en Copa del Rey. Entonces, la lectura fue otra. Se cayó con las botas puestas.

el 19 dic 2013 / 00:45 h.

sevillafc-racing-contraPusimos toda la carne en el asador. Me preocuparía si hubiese visto al equipo desganado, pero lo dio todo. Es un poco decepcionante que después de tanto esfuerzo no llegase el gol. No ha podido ser, pero nos vamos con la cabeza alta. Hicimos méritos suficientes, pero éste es el fútbol: no materializamos las opciones y lo pagamos con la eliminación”. Así habló Juande Ramos en aquel frío enero de 2006, cuando el Cádiz, contra todo pronóstico, tumbó al Sevilla a las primeras de cambio en la Copa del Rey e incendió Nervión. Ese día, Juande defendió a los jugadores. “Los que saltaron al campo pusieron “su máximo empeño”, dijo. Nadie duda de que los futbolistas del Sevilla pusieran ganas ante el Racing, pero sí que fuesen todas. Visto lo visto, si alguien no supiese qué equipo es de Primera y equipo es de Segunda B... Tres expulsados, un rival con muchas ocasiones, dos goles recibidos en casa con la eliminatoria favorable tras el 0-1 de la ida... A diferencia de Juande, Unai Emery no ha defendido a sus jugadores. Tampoco era necesario. Nadie habría entendido una defensa sin fundamento alguno. Los propios futbolistas reconocen que no estuvieron bien sino más bien muy mal ante el Racing. Emery tampoco hizo leña del árbol caído; no quiso culpar a sus hombres, pese a que muchos regalaron la camiseta. Incluso, defendió a Mbia cuando se le preguntó por él. Hubo mucha diferencia entre lo que dijo Juande hace siete años y lo que ha dicho Emery, también con tres competiciones por delante. Aquella eliminación –no por las palabras del manchego fue menos sonrojante– fue el último precedente de una gran decepción inesperada en Copa. Pero fue también el inicio de una gran época. No quiere decir esto que vaya a suceder lo mismo, pero al menos sí se debe aprender la lección. Hay que poner toda la carne en el asador, como repetía Juande una y otra vez. Y algo sabía de esto...

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