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Kanouté dio una exhibición con sabor a Champions

Frederic Kanouté, con una auténtica exhibición de calidad, lideró la goleada del Sevilla sobre el Valladolid, un equipo que dio problemas pero que acabó sucumbiendo ante la evidencia: el gran partido de los de Manolo Jiménez.

el 16 sep 2009 / 00:19 h.

Frederic Kanouté, con una auténtica exhibición de calidad, lideró la goleada del Sevilla sobre el Valladolid, un equipo que dio problemas pero que acabó sucumbiendo ante la evidencia: el gran partido de los de Manolo Jiménez. Jugando así, el pase a la Liga de Campeones no puede escaparse.

Kanouté, que firmó su primer hat-trick en la Liga, dejó claro que es una de sus grandes estrellas. Como si los años no pasaran por él y no hubiese ganado nada en toda su carrera, volvió a demostrar ese espíritu y esa calidad que le han convertido en historia viva del Sevilla. Lo suyo no es sólo estar en el sitio; también tirar del carro cuando peor se pasa. Ayer, bajó a buscar la pelota cuando quemaba y estuvo para introducirla en la portería. Marcó tres goles, o mejor dicho, tres golazos e hizo brillante el gran trabajo de todo el equipo ante el Valladolid.

La victoria confirma el buen momento del Sevilla, que ha ganado cinco de sus seis últimos encuentros y anda lanzado en su lucha por meterse en la Liga de Campeones. A la espera de ver lo que da de sí esta jornada, le separan provisionalmente seis puntos del segundo puesto y tiene once de ventaja sobre el quinto. La afición no es ajena a este gran momento del equipo nacido tras el varapalo de la Copa. Ayer, disfrutó de lo lindo con la exhibición de Kanouté y la calidad de futbolistas como Romaric, Luis Fabiano o Perotti. A este ritmo, todo puede cuestión de tiempo, pero queda camino aún por recorrer.

Sin ir más lejos, el Sevilla puede encontrarse partidos como el que le planteó ayer el Valladolid de Mendilibar en la primera parte. Y eso que Kanouté, a los siete minutos, retomó su espectacular racha y puso a su equipo con ventaja. Lo hizo tras un jugadón de Romaric que acompañó con un gran control orientado para cruzar la pelota al portero. Su conexión con el costamarfileño -de nuevo en la izquierda inicialmente- fue de lo mejor que se vio sobre el césped. Día a día, Romaric se ha hecho indiscutible.

Hasta el descanso, el Sevilla vivió de chispazos de calidad. Presionando hasta la asfixia su salida de balón, el Valladolid logró robárselo, le puso en jaque varias veces a la contra y, por si fuera poco, acabó haciéndole daño. Lo consiguió a balón parado, cuando Goitom, solo como la una, cabeceó una falta lateral sacada por Canobbio y empató el encuentro, a los 21 minutos.

Ni Renato ni Duscher lograban imponer el ritmo deseable, hasta el punto de que Romaric tuvo que buscar el balón al centro. Fruto de una buena apertura suya a Jesús Navas llegó el centro del palaciego para que Kanouté, de impecable volea, lo enganchara e hiciese el 2-1, justo antes del descanso. Fue el principio del fin para el Valladolid y el inicio del paseo militar.

Sólo un posible penalti a Pedro León (55') asustó al equipo de Jiménez, que de nuevo tuvo en Perotti -sustituyó a Duscher- a uno de sus futbolistas más desequilibrantes. Ojo a esta futbolista, que crece día a día. Como Adriano en el lateral. Del brasileño fue el pase en profundidad a Luis Fabiano para que éste marcase el 3-1. O Fabuloso incluso pudo hacer otro gol más tarde, pero el poste lo impidió. Quien no perdonó fue Kanouté, quien, de excepcional cabezazo, puso al guinda a su majestuoso partido y al triunfo de un Sevilla imparable.

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