Deportes

La afición empieza a mostrar su hartazgo

El Betis fue incapaz de ganarle a Osasuna en su casa y sigue sin despegarse de la zona de descenso. Ganando sólo 2 de los 15 últimos partidos de Liga es imposible. Chaparro escuchó ayer los primeros gritos de la grada, pero Lopera no piensa destituirlo... al menos de momento.

el 16 sep 2009 / 00:02 h.

El Betis fue incapaz de ganarle a Osasuna en su casa y sigue sin despegarse de la zona de descenso. Ganando sólo 2 de los 15 últimos partidos de Liga es imposible. Chaparro escuchó ayer los primeros gritos de la grada, pero Lopera no piensa destituirlo... al menos de momento.

Ante el Club Atlético Osasuna, uno de los peores equipos que ha pasado por Heliópolis, el Betis fue incapaz de marcar un gol, aunque al menos mantuvo su portal a cero por vez primera en 18 partidos y logró sumar un punto que le vale para ascender un puesto en la clasificación, ganarle el average particular a los navarros y mantener la distancia de tres puntos con la zona de descenso. Hasta ahí, el resumen numérico de lo que deparó el partido, que futbolísticamente dejó ver a un Betis muy plano, incapaz de imprimirle al juego un ritmo vivo que permitiera brillar a sus puntas, que estuvieron toda la tarde desubicados y desasistidos, sin apenas ocasiones para burlar el sistema defensivo planteado por José Antonio Camacho, que se llevó para Pamplona el punto que había venido buscando.

El Betis de Paco Chaparro, por contra, fracasó con estrépito en la consecución de su objetivo, que no era otro que el de lograr la victoria para espantar de una vez el fantasma del descenso y los malos rollos en los que se haya inmerso el equipo desde hace demasiadas semanas. Con una alineación en la que tuvieron cabida jugadores de reputada valía ofensiva -Oliveira, Sergio García, Emana...-, los verdiblancos apenas fueron capaces de firmar cuatro o cinco aproximaciones de cierto peligro sobre el portal de Roberto, en el que el central Juanito estrelló un cabezazo en el larguero a seis minutos del final en la que fue la ocasión más clara de todo el partido.

gritos contra el técnico. La aletargada afición bética ayer se decidió a mostrar su desaprobación a la labor del técnico, aunque antes varios jugadores (en especial Arzu y Damiá) ya habían recibido su correspondiente ración de bronca. La grada aprovechó los tardíos cambios de Pavone y Xisco por Emana y Sergio García para cargar contra Paco Chaparro, que ya apenas cuenta con apoyos dentro y fuera del club y al que gritaron el consabido "¡Chaparro vete ya, Chaparro vete ya!", aunque sin demasiada intensidad, la verdad sea dicha.

Claro que si Lopera no echó a Chaparro a la vuelta de Navidades, después de una horrenda serie de cinco derrotas y un empate ¿por qué iba a hacerlo ahora, que el Betis sólo ha perdido uno de los ocho últimos partidos oficiales que ha disputado? Y es que, desde que iniciara la segunda vuelta con derrota en Huelva, el Betis, al margen de la debacle del Bernabéu, ha sumado seis empates (incluido uno de Copa ante el Mallorca) y una victoria (en Nervión ante el Sevilla), aunque con este ritmo de puntuación (8 puntos en 7 partidos) puede que ni le dé para llegar a los 42 que no siempre aseguran la permanencia.

El propio Betis ya se fue a Segunda en la temporada 1999/00 con esos 42 puntos de marras, y eso que a estas alturas -jornada 27- gozaba de 33, cuatro más de los que tiene en la actualidad.

Ayer era uno de los días indicados para pegarle un regate al descenso, pero no hubo manera. Para una vez que el técnico fue capaz de frenar la sangría defensiva que estaba consumiendo al equipo (Osasuna sólo tuvo una ocasión de gol en todo el partido), fallaron de manera ostentosa los engranajes ofensivos: apenas hubo fútbol elaborado y el equipo careció de chispa, tensión y llegada. Y la afición ya parece haber empezado a hartarse de todo esto.

  • 1