Economía

La agricultura con su nombre

Rajoy recuperará el Ministerio que quedó oculto entre Medio Ambiente y Medio Rural. La próxima reforma de la PAC exige de un ministro ducho en negociaciones europeas, de ahí que el andaluz Miguel Arias Cañete suene con fuerza para ocupar la cartera

el 04 dic 2011 / 21:37 h.

Miguel Arias Cañete, responsable del Comité Electoral del PP, y Mariano Rajoy, en una imagen de archivo.

De lo poco, o poquísimo, que conocemos del Gobierno que diseñe Mariano Rajoy es que dotará a la agricultura de un ministerio, es decir, lo recuperará con nombre propio y no diluido en la mezcla, cocinada por el Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero, de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino. Como titular, el andaluz Miguel Arias Cañete, quien ya ejerciera el cargo en el último gabinete de José María Aznar, está sonando como favorito, y no desaprovecha las ocasiones para dejarse querer.

Aunque ningún hábito hace al monje, lo cierto y verdad es que dar nombre a un departamento nacional confiere a la materia en cuestión un carácter estratégico. Si Zapatero optó por aunar Agricultura y Medio Ambiente y que éste, además, prevaleciera sobre aquélla, el mensaje lanzado consistía en otorgar prioridad al respeto al entorno natural sobre las actividades agroganaderas. Y un matiz adicional: al extirpar Agricultura e implantar Medio Rural y Marino, proporcionaba mayor protagonismo a la diversificación económica de los pueblos que al sector agrario en sí.

Y es que los bautizos no se ejecutan al albur. El agro y la agroindustria, que antes iban cada uno por su lado, como si aquél no dependiera de ésta, caminan ahora cada vez más juntos, una verdad de Perogrullo, pero que su tiempo ha costado entender. Ha sido la crisis económica la que ha dejado al descubierto la relevancia del campo y de la industria asociada a él.

No en vano, pese al cambio en el ministerio, en Andalucía ni se planteó la posibilidad de alterar la consejería del ramo y se mantuvo en solitario, separada, pues, de la cartera de Medio Ambiente, incluso cuando José Antonio Griñán, que en otros tiempos no gustaba de las cosas agrarias, accedió a la Presidencia de la Junta en sustitución de Manuel Chaves. Eso sí, habrá que ver cómo casará Mariano Rajoy esta recuperación del Ministerio de Agricultura con su pregonada política de simplificación de la administración gubernamental.

El que el líder del PP eligiera la ciudad de Jerez para anunciar que rescataría este departamento fue interpretado no sólo como guiño electoral hacia Andalucía, la comunidad más agraria de España y despensa hortofrutícola de la Unión Europea, sino también hacia Miguel Arias Cañete, si bien la composición certera del nuevo Gobierno central será un enigma hasta la tercera semana del mes en curso.

El jerezano tiene todas las papeletas para ser ministro primero por conocer bien la labor agroganadera -su familia tiene fincas agrícolas y de cría de ganado de lidia-, segundo por haber sido europarlamentario, tercero por ser uno de los artífices de la campaña electoral del PP -por tanto, la ha vivido junto a Rajoy- y, por último, por haber negociando en la Unión Europea la reforma de la Política Agraria Común (PAC) todavía vigente. Y ésta es quizás su principal baza.

En efecto, saber los entresijos de las negociaciones en Bruselas es vital para la nueva reforma de la PAC, que precisamente en estos momentos se concibe y que ha de entrar en vigor en 2014 -será válida para el siguiente septenio-. La Unión Europea anda corta de presupuesto, debido a la crisis, y el objetivo principal de España va a consistir en evitar un recorte de sus ayudas agrarias, cosa, por lo demás, harto improbable a tenor de las propuestas legislativas divulgadas por Bruselas. Asimismo, a nivel interno, otra batalla, la del reparto por autonomías.

Por tanto, ardua tarea la que le espera a quien se ocupe ocupe de la rescatada agricultura.

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