Local

La Alianza de Civilizaciones frente a la conjura de los necios

A la derecha española le resulta "irrisoria" la Alianza de Civilizaciones propugnada por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero pero impulsada por Naciones Unidas, quizá porque a la derecha española le resultó irrisoria la ONU...

el 14 sep 2009 / 22:55 h.

A la derecha española le resulta "irrisoria" la Alianza de Civilizaciones propugnada por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero pero impulsada por Naciones Unidas, quizá porque a la derecha española le resultó irrisoria la ONU cuando secundó la guerra contra Irak sin contar en demasía con sus resoluciones. Los munícipes neocons de la capital nazarí parecían con el paso cambiado rindiéndole honores al presidente turco cuando a ellos lo que les mola mazo es el Día de la Toma. Quizá los representantes políticos del segmento conservador de este país se sientan todavía demasiado apegados a la foto de las Azores como para detenerse a pensar que dicha instantánea nos condujo a una matanza y la foto de esta semana en Granada, donde se ha escenificado ese foro tan lleno de incertidumbres como de buenos deseos, puede llevarnos a enterrar los tomahawks y fumar la pipa del diálogo.

Sin embargo, al día de hoy, la Alianza de Civilizaciones no es más que una modesta iniciativa frente al choque de las mismas que parecen preconizar los partidarios de la cruzada, quienes creen posible borrar al Islam del mapa sin recordar quien perdió en la Edad Media los cuartos de final de aquella liga de campeones del fanatismo religioso. La Alianza no es más que una aguja en el pajar de la sinrazón, una de las respuestas posibles a la conjura de los necios que nos empujan a meter en el mismo saco a todos los mahometanos, con independencia de que vivan en Brooklyn o en Kuala Lumpur, en Orán o en El Cairo; con independencia de que traduzcan yihad como guerra santa o como esfuerzo, o sueñen paraísos llenos de huríes para los muyahidines o musiten con respeto la palabra Jesucristo como uno de sus profetas.

Horas después del encuentro de Granada, la justicia dio a conocer una nueva redada contra una célula yihadista en Barcelona mientras que Democracia Nacional, gracias a una insólita providencia judicial, podrá recorrer hoy las calles de Madrid en protesta por "la escoria llegada de lejanas tierras". La morofobia sigue latente en buena parte de la sociedad europea, lo mismo que el odio a lo que significa occidente palpita en parte del mundo mahometano. Aquí hay demasiada gente con ganas de bronca como para tener la fiesta en paz. En ese contexto, la Alianza de Civilizaciones pretende ser una tregua y lo irrisorio es que el principal partido de la oposición en España siga despreciándola cuando incluso Estados Unidos empieza a hacer gestos para secundarla. Entre Las Azores y La Alhambra, el PP puede quedarse fuera de la foto.

  • 1