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Cultura

"La arquitectura es el crisol de los desastres que ha habido en España"

Pablo Llorca ha dado un golpetazo en las conciencias con su documental ‘País de todo a cien’, del que es director y guionista, un viaje por los disparates urbanísticos ibéricos de los últimos años.

el 16 nov 2014 / 11:00 h.

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pablo-lorca-seffHa estado en el SEFF por tercera vez y además por partida doble, ya que en la sección Resistencias presentó El gran salto adelante. Su País de todo a cien se estrenará en enero, y a partir de ahí desfilará por festivales.

Se ha sacado de la manga un finlandés, ¿es el prototipo de esa Europa de la que somos el anverso? Pues sí. Al pensar cómo darle forma al proyecto se me ocurrió la estructura de un viaje falso con personajes que no existen, con lo que se crea un doble diálogo, ya que las situaciones sí son reales. Efectivamente, el finlandés es el símbolo de la Europa que nos gustaría ser, son nuestras antípodas europeas. Pero en el choque del finlandés con España él no tiene la mirada negativa de los españoles, reconoce lo que está mal pero que sigue habiendo una vitalidad que no hay en Finlandia.

¿Y eso no es el tópico al que siempre nos agarramos, eso de que estaremos atrasados pero como en España no se vive en ningún sitio? 

Ese mensaje no está en la película, por la que desfilan más de 20 personajes que aportan puntos de vista complementarios. Las cosas están mal, pero hay formas distintas de abordarlas. Hay quien le echa la culpa a los políticos, otros a los políticos pero también a los propios ciudadanos… El finlandés al final lo que ve son las cosas positivas que puede haber, pero con el paisaje de fondo de España como desastre.

¿El urbanismo y el paro son los principales reflejos de este desastre? Uf, eso sería más un mensaje mío que de la película. Si me lo pregunta, diría que el saqueo del dinero público y el intento de hacer un nuevo modelo económico de diferencias sociales, esas son para mí las dos claves.

¿Cuál es el mayor disparate urbanístico con el que se ha topado? En la película saco una veintena, es difícil elegir uno, pero quizás el más disparatado sea el de la pista de esquí en Tordesillas, cerca de Valladolid, en plena meseta castellana, un proyecto además ilegal porque se hizo en unos terrenos que se quemaron y que recalificaron para darles este uso. Los jueces lo pararon, pero la Junta de Castilla y León los declaró de interés especial. Luego está el aeropuerto de Castellón, pero ese ya es muy tópico.

¿La arquitectura se utilizó como símbolo de poder y ostentación, de ahí este panorama? Aunque la arquitectura tiene una presencia importante, esa visualización es la cristalización de muchos desastres: nuevos ricos, políticas demagógicas, saqueo de dinero público, el poder de bancos y empresarios… Se han hecho grandes edificios, museos sin sentido, aeropuertos vacíos, urbanizaciones que no se acabaron pero con el desastre de gente que pidió un crédito al banco y ahora no tienen ni casa ni dinero… Es el crisol de todos los desastres que ha habido en España.

¿La realidad es mucho más poderosa como denuncia que la más imaginativa de las ficciones? Cuando empecé la película hace un par de años pensé que en el futuro podía quedar como un testimonio de lo que ocurrió hace 20 o 30 años, pero vi que tenía el peligro a corto plazo de que la realidad superase a la película. La terminé en junio y ahora, al volverla a ver, te das cuenta de que los temas no sólo no se han resuelto sino que se han agudizado. Cuestiones como las tarjetas negras de Bankia, los nuevos casos de corrupción, hasta lo de los viajes de Monago, son muy significativas.

¿Cree que vamos a peor? Ha habido un cambio. No creo que haya habido una regeneración real pero sí hay intenciones de que se produzca, aunque es algo que se verá cuando vengan las elecciones. Pero por ejemplo ahora no se dan indultos que antes se habrían concedido, y se están produciendo declaraciones judiciales como las del presidente del Supremo diciendo que la Justicia castiga más a los robagallinas.

¿Es consciente de que con su galería de disparates urbanísticos le ha salido una película de miedo? Pues sí, una película de terror. Es que el paisaje es de terror, la verdad, da más miedo que muchos guiones. Es difícil que de la imaginación de alguien hubiese salido algo tan terrorífico como lo que hemos vivido.

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