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La asamblea federal de IU se muestra incapaz de nombrar un líder

Hubo intentos, pero no pudo ser. La sombra que se cernía al inicio de la Asamblea de Izquierda Unida se confirmó, y, en su cónclave del fin de semana, la federación no fue capaz de consensuar el sustituto de Gaspar Llamazares.

el 15 sep 2009 / 18:28 h.

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Hubo intentos, pero no pudo ser. La sombra que se cernía ayer al inicio de la Asamblea de Izquierda Unida se confirmó, y, en su cónclave del fin de semana, la federación no fue capaz de consensuar el sustituto de Gaspar Llamazares.

En público, la mayoría de los dirigentes no quiere hablar de drama, defienden los beneficios que puede reportar una dirección colectiva, aunque sea temporalmente, y apuntan a un objetivo conseguido como el de sentar las bases y el calendario de la refundación de Izquierda Unida.

Más locuaces en privado, muchos creen que no ha podido haber peor mensaje a los ciudadanos en general y a los votantes en particular, lamentan el "harakiri" de Rivas y emplazan a comprobarlo en las elecciones europeas del próximo año.

Fueron decenas las conversaciones intercambiadas por los representantes de las diversas familias para sondear las posibilidades de cada uno, y en la madrugada del domingo se usó el último cartucho.

El disparo no sonó nada bien en el PCE, ya que "llamazaristas" e integrantes de la "Tercera Vía" acordaron presentar como candidato al dirigente balear con nombre alemán Eberhard Grosske, a quien los dirigentes comunistas se apresuraron a colgar la etiqueta de heredero del hasta ahora coordinador general.

Pese a ello, hubo varias horas durante las que su opción tuvo visos de prosperar y en las que los periodistas estuvieron al acecho para captar su imagen y sus primeras declaraciones.

Eso sí, la mayoría tuvo que echar mano de internet para conocer su cara y no equivocarse en el objetivo, o fiarse de la descripción de un responsable de la organización de IU: "una mezcla entre Richard Gere y Joan Saura".

Una vez identificado (y tras los inevitables comentarios sobre lo acertado o no de la anterior descripción), Grosske, consciente de que todo podía ocurrir, no quiso comentar sus opciones al creer que aún era "aventurado y prematuro".

Tenía razón. Su candidatura no prosperó aunque entró a formar parte de un Consejo Político en el que el PCE consiguió la mayoría (39 de 90 miembros) pese a que no fuera suficiente como para ser determinante.

Pero bastó para que su candidato a coordinador, Cayo Lara, fuera designado, de momento, coordinador de la comisión que va a coordinar los trabajos que elegirán al coordinador en el plazo aproximado de mes y medio.

Lara no desaprovechó su intervención (con caja de música incluida que perteneció a la Pasionaria y con la que interpretó la Internacional) con la que se cerró la Asamblea, para postularse como futuro líder de IU pero defendiendo que deben desecharse ya los tiempos en los que el respaldo logrado para ello eran muy exiguos.

Aunque en dos maratonianas jornadas la Asamblea de IU adoptó una serie de decisiones que a juicio de sus dirigentes respondieron al lema del cónclave, "Respuestas por la izquierda", la pregunta de quién será el sustituto de Llamazares quedó sin contestación.

No hubo fumata para ello, pero sí para darse un plazo de dieciocho meses con el fin de culminar su proceso de refundación. Para entonces, por aquello de los malos augurios y de evitar equívocos y juegos de palabras, alguno tal vez aconseje optar por un lugar distinto al elegido este fin de semana: calle de la Fundición.

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