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La Audiencia ordena capturar a tres nazis que torturaron a españoles

Los jueces españoles se resisten a perder sus competencias en jurisdicción universal yhan dictado orden de busca y captura contra tres SS acusados de torturar a españoles en la Alemania de Hitler.

el 17 sep 2009 / 20:01 h.

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El juez de la Audiencia Nacional Ismael Moreno acordó ayer dictar una orden internacional de detención contra tres guardias de las SS, imputados en una causa en la que se investiga una querella interpuesta contra ellos por varios supervivientes de campos de concentración nazis.

 

En el auto emitido ayer, el juez acordó el procesamiento de los tres ex guardias de las SS -Johann Leprich, Anton Tittjung, Josias Kumpf- y ordenó su prisión provisional, comunicada e incondicional, al tiempo que requirió a la Policía y la Guardia Civil que procedan a su busca y captura e ingreso en prisión y cursó también una orden europea de detención y entrega.

Al parecer, según la resolución judicial, dos de los procesados -Johann Leprich y Anton Tittjung- residen en Estados Unidos, mientras que el tercero -Josias Kumpf- tiene su residencia en Austria. Ismael Moreno consideró a los tres ex guardias de las SS "cómplices" de los delitos de genocidio y lesa humanidad por su actividad en los campos de concentración de Mauthausen, Sachsenhausen y Flossenbürg en la Segunda Guerra Mundial, en los que se calculó que estuvieron prisioneros más de 7.000 españoles.

Con esta decisión, el magistrado de la Audiencia Nacional atendió la petición de la Fiscalía, que el pasado 29 de mayo presentó un escrito solicitando que fueran procesados como autores de un delito en grado de cómplices. Según este escrito, los prisioneros fueron sometidos a "programas de exterminio diseñados por el sistema nacionalsocialista, siendo retenidos en contra de su voluntad por razones de raza, religión, nacionalidad o convicciones políticas. Fueron objeto de formas extremas de maltrato y abuso, incluido el asesinato".

La querella se dirigía también contra un cuarto guardia nazi -Jon Dmjanjuk-, que está siendo investigado en Alemania, por lo que la Audiencia Nacional no cursó en este caso ninguna orden de detención, a la espera de confirmar si las actuaciones abiertas por la Justicia alemana se refieren a los mismos hechos.

Imputados. El juez consideró que los tres ex guardias de las SS procesados -supuestos miembros de la organización SS Totenkopf-Sturmbann (Batallón de la Calavera)- participaron en la persecución de judíos y otros grupos étnicos, así como de prisioneros de diversas nacionalidades de Europa, entre ellos españoles, durante la Segunda Guerra Mundial.
Respecto a Leprich, nacido en Rumania, el auto afirma que fue guardia del campo de Mauthausen, donde los prisioneros eran sometidos a inanición, palizas y torturas y asesinados por diversos métodos, como el gaseamiento, la horca o el estrangulamiento.

El juez afirmó que Leprich ocultó el servicio que prestó durante la guerra, tras lo que se hizo ilegalmente con la ciudadanía de Estados Unidos, aunque este país le retiró la nacionalidad estadounidense tras conocer su pasado nazi.
Por su parte, Anton Tittjung, nacido en la antigua Yugoslavia, según el auto, desarrolló funciones de vigilancia de los prisioneros en Mauthausen, armado y con orden de disparar, mientras estos realizaban "trabajo esclavo" y eran perseguidos por su raza, religión o tendencias políticas.

Por último, Josias Kumpf, también nacido en Yugoslavia, sirvió como guardia armado en Sachsenhausen, donde los nazis confinaron, trataron brutalmente y asesinaron a miles de prisioneros y donde, al igual que en Mauthausen, hubo víctimas españolas. En el campo de Mauthausen estuvieron prisioneros más de 7.000 españoles, de los cuales murieron más de 4.300. Entre otros ejemplos, el juez relató que en Sachsenhausen los guardias de las SS castigaban a los prisioneros con perros o les disparaban por diversión, "les quitaban la gorra, se la lanzaban más allá de una determinada línea y les ordenaban que fueran a por ella. Cuando el prisionero empezaba a caminar y cruzaba la línea, los guardias le disparaban e informaban de que se había tratado de un intento de fuga".

Pese a todo ello, los delitos cometidos por Josias Kumpf han prescrito según la legislación de Austria, donde reside, por lo que no existe base jurídica para extraditarlo a España.

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