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La autopsia apunta a una muerte asistida de Chantal

La autopsia no ha permitido aclarar la causa de la muerte de Chantal Sébire, la francesa que había pedido la eutanasia a los tribunales y que apareció muerta en su domicilio el pasado miércoles. El juez ha ordenado un análisis toxicológico mientras crece la hipótesis de una muerte asistida. (Foto: El Correo).

el 15 sep 2009 / 02:06 h.

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La autopsia no ha permitido aclarar la causa de la muerte de Chantal Sébire, la francesa que había pedido la eutanasia a los tribunales y que apareció muerta en su domicilio el pasado miércoles. El juez ha ordenado un análisis toxicológico mientras crece la hipótesis de una muerte asistida.

"La autopsia nos ha aportado un elemento de información importante: ninguna causa aguda ha podido ser encontrada que explique el deceso", aseguró el fiscal, Jean-Pierre Alacchi, quien hizo hincapié en que "por el momento no puede descartarse" ninguna hipótesis sobre su muerte.

El cadáver de Sébire no presentaba signos de hemorragia ni de haber sufrido un infarto o una hemorragia cerebral que pudieran explicar el deceso, por lo que las investigaciones se centran ahora en las sustancias halladas en el cuerpo.

"Por eso, hemos pedido un análisis toxicológico [de esas sustancias] que tardará varias semanas (...) Vamos a tratar de cuantificarlas y comprobar si pudieron estar en el origen de su muerte, algo que no podemos afirmar por el momento", señaló el fiscal, quien consideró "normal" que se hayan encontrado sustancias en el cuerpo de Sébire, puesto que la paciente tomaba muchos medicamentos.

Sin descartar la muerte natural de Sébire, el fiscal aseguró que "el tumor que sufría la consumía y la debilitaba pero no es imposible que en su estado hubiera podido vivir algunos días e incluso algunas semanas".

Sébire, una maestra de 52 años, víctima de un tumor nasal poco común que le provocaba dolores "atroces" y la había dejado ciega, apareció muerta en su domicilio el pasado miércoles, dos días después de que la justicia rechazara su demanda de recibir una eutanasia activa.

En contra de la opinión de los familiares de Sébire, el fiscal ordenó practicar la autopsia de la paciente después de que el médico que certificó su muerte se negara a firmar el permiso de inhumación. "La justicia debe conocer si su muerte fue natural o si alguien le ayudó a poner fin a sus días", dijo el fiscal.

Autopsia vergonzosa. El abogado de la paciente, Gilles Antonowicz, consideró "vergonzoso" que se practicara la autopsia del cadáver y había pedido "respeto para la fallecida y para su familia". "Ya ha sufrido demasiado", aseguró el letrado.

A la espera de conocer el resultado de los análisis toxicológicos el caso de la esta mujer a desatado un importante debate público en Francia. El cuerpo de Chantal no presentaba síntomas de hemorragia, ni de crisis cardíaca, parada cardio-vascular, cerebral o infarto, por lo que cobra fuerza la hipótesis de una muerte asistida. Serán ahora los exámenes toxicológicos los que deberán determinar qué sustancia pudo provocarle la muerte.

Con su apelación a la justicia para que se le permitiera morir dignamente, Sébire ha reavivado en Francia el debate sobre la eutanasia activa y ha obligado a la clase política a revisar el actual texto legal sobre cuidados paliativos y derecho del paciente, que data de 2005 y sólo contempla el coma inducido.

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