Economía

La banca encara demandas por su argucia para eludir la caída de tipos

Sigue cobrando el seguro que blinda contra el alza del Euríbor pese al derrumbe de éste

el 01 nov 2009 / 20:42 h.

Un joven entra en una sucursal bancaria que ofrece préstamos sin cuotas fijas.

La banca española se enfrenta a un nuevo aluvión de demandas judiciales por los productos vendidos a sus clientes para blindarse frente a las subidas de tipos de interés, que les han acarreado abultadas pérdidas en un entorno económico con el precio del dinero en mínimos históricos.

Desde que en el año 2003 un Real Decreto obligara a la banca a ofrecer instrumentos financieros para que los contratantes de hipotecas a tipo variable se cubrieran ante el alza de los tipos, las entidades han comercializado los llamados swaps, que están generando multitud de reclamaciones al Banco de España y han llegado ya a los tribunales.

Son productos de permuta financiera que permiten que el cliente no pague más de un determinado tipo de interés por mucho que suba el precio del dinero, pero que no le dejan beneficiarse cuando baja, explica el abogado Juan Ignacio Navas. Este letrado del despacho Navas & Cusí, que prepara una treintena de demandas, critica que los bancos y las cajas no informaron de las desventajas de esos productos y sus "elevados" costes de cancelación.

Para el abogado y profesor de Derecho Bursátil de la Universidad Carlos III Fernando Zunzunegui, este problema podría tener más implicaciones para la banca que el caso Lehman Brothers, ya que, a su juicio, ha llegado a amenazar la continuidad de muchas empresas.

Entre las entidades financieras que más comercializaron los swaps, bien a pymes o bien a particulares, figuran Banco Santander, Caixa Galicia, Banc Sabadell, Bankinter, BBVA, La Caixa o Caixa Sabadell.

Varias se han enfrentado ya al rasero de los tribunales, que en algunos casos les han condenado a compensar a los afectados y en otros han validado la correcta comercialización de los productos.

Uno de los órganos más duros ha sido la Audiencia Provincial de Álava, que calificó las cláusulas del contrato como "oscuras", con lo que el cliente quedaba "en situación de inferioridad" porque firmó un documento "creyendo que le beneficiaba cuando en realidad no podía entender las operaciones".

Tanto la Audiencia de Álava como la de Jaén han subrayado que los propios responsables de las entidades financieras que recomendaron los citados productos (funcionan como una especie de seguro frente a las subidas de tipos) desconocían incluso los pormenores de su funcionamiento.

En cambio, la Audiencia Provincial de Madrid desestimó demandas de dos clientes contra el Santander al sostener que los contenidos del contrato eran "lo suficientemente claros para permitir la emisión de una declaración de voluntad plenamente consciente y vinculante".

La misma variedad de opiniones ha expresado el Banco de España, que inicialmente consideró que para la correcta comprensión de los contratos se requiere una formación financiera "superior a la que posee la clientela bancaria en general", aunque en las últimas resoluciones ha apoyado el comportamiento de las entidades.

Los swaps son tan complejos que tampoco los entienden fácilmente las sociedades, como ocurrió con la empresa vasca Piezas y Conjuntos Industriales, que ha conseguido que se le devuelvan los más de 31.000 euros que su banco le había cobrado por liquidar el swap, que había dejado de utilizar por las pérdidas que le ocasionaba.

Sergio Jurado, uno de sus directivos, indica que "no nos explicaron con claridad las condiciones del contrato" y, cuando exigían información, no encontraban a nadie que supiera explicarles el funcionamiento del producto, cuya liquidación dejó en números rojos a la empresa.

Las entidades financieras españolas consultadas por Efe reconocen que en algunos casos se han cometido errores, aunque critican el oportunismo de los clientes que “se suben al carro de las demandas para ver qué pillan”. Bancos y cajas precisan que, “tras meses recibiendo beneficios del producto, empiezan a quejarse cuando les toca pagar”.

Swap

Es un complejo contrato que permite a quien contrate una hipoteca cubrirse las espaldas si los tipos de interés suben.

De riesgo

Es un producto financiero de riesgo que antes sólo se aplicaba a empresas pero que desde 2003 se ofrece en las hipotecas.

Ocultos

Se venden hipotecas que traen asociado este producto oculto bajo nombres como seguro de cobertura o cuota segura.

Proliferación

El producto comenzó a proliferar el año pasado, cuando el Euríbor superó el 5%. Blindaba frente a nuevas subidas.

El desengaño

Una hipoteca con ‘swap' es ahora un desengaño. El Euríbor está al 1,2% y la comisión es alta por romper el contrato.

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