Economía

La banca española reduce su dependencia del ‘grifo’ del BCE

El dinero adeudado al instituto emisor retorna a los niveles de 2008.

el 14 feb 2011 / 22:25 h.

La deuda que las entidades españolas mantenían con el Banco Central Europeo (BCE) cayó en enero hasta los 53.120 millones de euros, lo que supone un descenso del 20,69% respecto a diciembre (14.000 millones menos), y marca el nivel más bajo desde octubre de 2008 (52.691 millones), según datos del Banco de España recogidos por Europa Press.

La cifra de enero representa, además, un descenso del 31,3% en comparación con el nivel de hace un año, cuando la financiación del BCE se elevaba hasta los 77.318 millones de euros. Las entidades españolas han reducido sensiblemente sus peticiones de liquidez al instituto emisor tras marcar niveles máximos durante los meses de julio y agosto de 2010.

Estos datos representan el saldo vivo que las entidades residentes en España tienen pendiente de devolver al BCE como consecuencia de la financiación que el organismo les ha concedido previamente, y supone una media de las operaciones diarias que se realizan durante el mes.

La normalización de los mercados, pese al incremento de la prima de riesgo que encarece la colocación de deuda, y la mayor captación de pasivo han permitido a la banca que el nivel de dependencia del BCE retorne a niveles de hace dos años.

Los mayores incrementos se registraron durante del año pasado como consecuencia del cierre de los mercados crediticios, principalmente durante el verano, aunque en los últimos meses del año esta situación comenzó a moderarse.

MENOS PRÉSTAMOS. El comportamiento de la banca española no fue una excepción. La financiación del BCE al resto del Ecosistema también registró un fuerte descenso, hasta los 349.323 millones, lo que supone una caída de casi 55.000 millones respecto a diciembre.

De este modo, el peso de deuda de la banca española respecto al Eurosistema se sitúa en el 15%, frente al 17% del mes de diciembre, y lejos de los niveles de mediados de 2010, cuando superó el 20%.

Los expertos subrayan que la situación de la banca tiene que ir normalizándose y que el mercado interbancario tiene que volver a funcionar por sí solo, aunque advierten de que si se reactiva el temor a un rescate de España y Portugal, la inestabilidad podría volver a elevar las peticiones de liquidez al BCE.

Además, consideran que el avance de la reestructuración del sistema financiero ha devuelto la confianza a las entidades, que han comenzado a prestarse dinero entre sí. En este sentido, fuentes del sector explican que realizar peticiones de liquidez al BCE es "algo normal" para la banca, y que forma parte de la actividad habitual del instituto emisor, por lo que no debe demonizarse el hecho de que las peticiones se incrementen.

Asimismo, subrayan que la mayor o menor demanda va en paralelo a la situación del mercado. Los expertos se muestran cautos y no se atreven a vaticinar si esta fuerte caída puede indicar un cambio de tendencia y una recuperación de la actividad financiera sin necesidad de la intermediación del Banco Central Europeo, ya que la banca tiene que hacer frente a grandes vencimientos de deuda durante el próximo año, aunque en su mayor parte están cubiertos, y la reestructuración del sector financiero aún no se puede dar por concluida.

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