Economía

La BBK convertirá Cajasur en un banco aunque mantendrá marca y Obra Social

El Banco de España se guía sólo por los criterios económicos e ignora así la propuesta de Unicaja.

el 16 jul 2010 / 11:19 h.

Caja Bilbao Bizkaia Kutxa (BBK) se impuso ayer a la favorita, Unicaja, en el proceso de subasta de Cajasur convocado por el Banco de España, que la intervino el pasado 22 de mayo. La adjudicación, para la que el órgano supervisor primó el menor coste para el erario público entre seis ofertas presentadas, trae dos primeras consecuencias. Por un lado, que la entidad cordobesa dejará de ser una caja de ahorros -y, por tanto, sale de la tutela de la Junta de Andalucía- pues será transformada en un banco. Y por el otro, que al Gobierno regional se le vuelve a desbaratar su mapa financiero, y de nada le han servido sus presiones para que Cajasur quedara bajo el paraguas de Unicaja (malagueña) y Cajasol (sevillana).

En efecto, la caja fundada por el Cabildo de Córdoba (la Iglesia), él mismo que la entregó al Banco de España para escapar de la fusión con la presidida por Braulio Medel, se convertirá en un banco, marca Cajasur, al que se transferirán los activos y pasivos de ésta y que tendrá a la BBK como único accionista.

"Nuestro proyecto es sólido y realista. Garantiza la viabilidad de Cajasur y se mantiene, asimismo, el compromiso de Obra Social en Córdoba y Andalucía", señalaron fuentes de la entidad vizcaína. En un comunicado, el presidente de la BBK, Mario Fernández, indica que, con esta operación, "damos el primer paso en el objetivo de ganar tamaño para ser más competitivos y dar un mejor servicio a los clientes, sin poner en riesgo el patrimonio conseguido por la caja en más de cien años de historia".

Hasta ahora, la configuración que se le dará a Cajasur. En cuanto a la oferta presentada por BBK y que ha superado a las de sus rivales, se articula mediante un esquema de protección de activos, especie de seguro o blindaje de los activos (la cartera de créditos de constructores, promotores y empresas) que podrían generar pérdidas y se cubrirían con el dinero público del FROB, el fondo de rescate. Se trata de 392 millones de euros (pérdidas) durante cinco años. Ese importe, según explicó el FROB, se anticipa a un interés de mercado, en concreto Euríbor más 0,50 puntos. Para que se entienda: el erario estatal aporta la garantía por el deterioro de los activos en los que ha incurrido o incurrirá Cajasur hasta esa cifra.

La autoridades del FROB precisaron que, dentro de las diversas ofertas, la de la vizcaína "asegura la utilización más eficiente de los recursos públicos". Esto es, la que menos cuesta. Fuentes financieras destacaron que la presentada por la malagueña no distaba demasiado de aquélla -150 millones más-, de ahí que en la subasta hayan también pesado otros criterios, tanto económicos como de índole estratégica.

Así, los financieros hablan de que la BBK es la más solvente de las entidades españolas, con una ratio core capital -o la relación entre el capital básico, compuesto por capital social y reservas y del que se puede disponer inmediatamente, y el valor de las deudas- alcanza el 14,6% y la tasa de mora (los créditos bajo riesgo o irrecuperables sobre la cartera total) se sitúa en el 2,49%, según datos de la caja.

Asimismo, ante la escasa presencia de sucursales de la BBK en Andalucía (31, de ellas 16 en Málaga y sólo 2 en Córdoba), el problema del solapamiento o duplicidad de oficinas desaparece, algo que precisamente jugaba en contra de la propuesta concebida por Unicaja.

Por otra parte, los criterios estratégicos apuntan a que los mercados estaban muy pendientes de la decisión del Banco de España, de ahí que éste quisiera lanzar un mensaje de que no aceptaba presiones políticas -las del Ejecutivo andaluz- y sólo atendía a dictados económicos.

No en vano, ayer el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, comentó que el proceso de intervención y subasta de Cajasur ha sido "rápido, transparente y competitivo", lo que "es bueno" y genera confianza en el sistema financiero.

En la BBK no concretaron qué ocurrirá con la plantilla de la entidad cordobesa. A estas alturas, todas las fuentes consultadas -financieras y sindicales- consideran que tendrá que acometer un ajuste de plantilla. Sus ratios de productividad y eficiencia, explican, están por buenos en las antípodas de los de Cajasur. De hecho, con 29.242,83 millones de euros en activos, frente a los 18.005,21 de la entidad andaluza, la vasca tiene 319 trabajadores menos (2.693 frente a 3.012), y lo mismo ocurre con las oficinas (412 frente a 474). Difícilmente las cosas quedarán así.

Tras la bendición del FROB y el Banco de España a la BBK -supera a las ofertas de Banco Sabadell, BBVA, Banca Cívica, Cajasol y Unicaja-, faltan dos trámites: que se pronuncien el Ministerio de Economía y Hacienda y las autoridades de la competencia de la Unión Europea. No habrá problemas.


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