Cultura

La Biacs se adelanta a Londres en el estreno de 'The morning line'

Ni Nueva York ni Londres. The morning Line, el antipabellón sonoro encargado por la Fundación Thyssen-Bornemisza de Arte Contemporáneo al artista Matthew Ritchie, verá la luz en Sevilla. Foto: José Manuel Cabello.

el 15 sep 2009 / 11:50 h.

Ni Nueva York ni Londres. The morning Line, el antipabellón sonoro encargado por la Fundación Thyssen-Bornemisza de Arte Contemporáneo al artista Matthew Ritchie, verá la luz en Sevilla gracias a la amistad que une a Peter Weibel, comisario de la Biacs3, y a Francesca von Habsburg Thyssen.

La técnicos de la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo (Biacs) están ya trabajando en el montaje de la que será la obra emblemática de esta tercera edición del certamen, que arranca el 2 de octubre, The Morning Line, una instalación, cedida por la presidenta de la citada fundación, Francesca Thyssen, quien presentó ayer este proyecto junto a su creador y al arquitecto Benjamín Aranda. Con ocho metros de alto por 20 de ancho, este anti-pabellón, ideado por el artista británico Matthew Ritchie en colaboración con los arquitectos neoyorquinos Aranda & Lasch, ofrecerá proyecciones audiovisuales que se activarán cada vez que el visitante se adentre en la construcción, ofreciendo en cada ocasión una experiencia sonora personalizada.

El lugar elegido para su ubicación es uno de los lagos de la entrada al Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), donde el montaje se prolongará hasta finales de la próxima semana. Este monumento, que recrea el funcionamiento del universo, está formado por un armazón modular no cerrado, a base piezas de cuatro tamaños diferentes, que se repiten y se van uniendo incesantemente, manteniendo siempre una relación con la anterior. En total, la construcción reproduce 1.840 dibujos de Ritchie, realizados en metal forjado, que se van uniendo hasta completar la estructura. La forma de cada pieza, denominado bit o "ladrillo del universo", deriva de un tetraedro truncado.

Pero la dimensión arquitectónica es sólo la mitad de la obra, ya que su contenido cobra tanto valor como su estructura. Esta instalación fue concebida como una estructura interactiva, cuyo contenido sonoro ha sido proporcionado por Meyer sound Laboratories. Un total de 2,5 kilómetros de cable y 40 canales de sonido reproducirán la selección de composiciones comisariadas por Bryce Dessner y Florian Heckec. La Fundación Thyssen ha contado como músicos invitados, para dar contenido a esta instalación, a Mark Fell, Bruce Gilbert, Roc Jiménez de Cisneros o Lee Ranaldo, entre otros. Pero The morning Line es también una plataforma para músicos y artistas locales que quieran desarrollar allí sus propuestas musicales o de danza. Y todas las creaciones que se generen en esta instalación serán grabadas para que la obra las reproduzca en sus próximas paradas: Londres y Nueva York.

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