martes, 23 abril 2019
08:08
, última actualización
Cultura

La Biacs3 se camufla en el casco histórico

Arte vivo contra la crisis. Ésta parece ser la terapia que aplican los cinco colectivos ganadores del concurso Transversal Biacs, convocado por la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla y la Universidad. Los trabajos premiados se exponen camuflados en el paisaje urbano de la ciudad. Foto: EFE.

el 15 sep 2009 / 18:33 h.

Arte vivo contra la crisis. Ésta parece ser la terapia que aplican los cinco colectivos ganadores del concurso Transversal Biacs, convocado por la Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla y la Universidad. Los trabajos premiados se exponen estos días camuflados en el paisaje urbano del centro de la ciudad.

"Dicen que las mejores ideas surgen en tiempos de crisis". En el ejemplo del crack económico de 1929, desde luego incidió en el devenir creativo de la época: fueron los años en que nació el MOMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York, tal vez el centro de arte más influyente del siglo) "y en los que la administración americana promocionó el arte con fines propagandísticos". Con esta declaración de intenciones, extraída de un texto escrito por Alfred H. Barr, creador del MOMA, el joven estudiante de arquitectura Fernando Claro dio por inaugurada su instalación artística Daily Art.

Colgada de los balcones del edicio del ICAS (Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla), que miran a la calle Alfonso XII, esta instalación es la primera de las cinco ganadoras del concurso Transversal Biacs -dotado con 8.000 euros-, convocado por primera vez por la Fundación Biacs y la Universidad de Sevilla y al que se han presentado casi medio centenar de proyectos.

De este modo, Fernando Claro ha trabajado con Javier Martínez Navarro en Daily Art, una pieza consistente en la colocación de unos carteles de "Se Vende" en la fachada de un edificio público. "Nos dimos cuenta de que el arte se mueve por las mismas reglas que la arquitectura, con preocupaciones más útiles y cotidianas", explicó ayer Claro, que precisó que han usado una estética reconocible en carteles de inmobiliaria, "confeccionados por una empresa de rótulos, por lo que el valor artístico no existía hasta que no se han colgado aquí", dijo el creador.

Siguiendo calle arriba, la siguiente parada es la facultad de Bellas Artes. Allí, María del Carmen Sales ejerció de portavoz de un colectivo formado por 10 ex alumnos de esa facultad, que se hacen llamar Caleidoscopia y que presentaron Fotosintetic. Esta pieza colgante -que luce sobre la misma fachada principal- es una suerte de "enredadera formada por 5.000 botellas de plástico", según explicación de Sales, que "reflexiona sobre la naturaleza que no se puede encontrar en estos medios urbanos". Preparada para la noche, la pieza está acompañada de una instalación sonora que remite "a una planta sintética que late y respira".

Arquitectura. Una línea recta une los dos proyectos anteriores con el tercer premiado, RedPública, instalada en el patio principal del Colegio de Arquitectos de Sevilla, en la plaza de San Pedro. Creado por cuatro jóvenes arquitectos, esta propuesta consiste en la reconversión de este espacio "híbrido", entre la calle y el interior de un edificio, en un gran escenario. De esta forma, el colectivo ha creado un lugar para que otros artistas presenten allí sus propios proyectos. Los interesados pueden presentar durante las próximas semanas sus propuestas en la web del CICUS (Centro de Iniciativas Culturales de la Universidad de Sevilla).

Por su parte, Daniel Franca Camacho firma la obra The Box, instalada en uno de los patios del edificio de Emasesa (C/ Escuelas Pías). Se trata de un gran cubo que flota en la nada y que, de noche, activa sus luces gracias a la interacción del público.

El final de la estación está situado en el anexo de la Facultad de Bellas Artes de la calle Gonzalo Bilbao. Allí, Rocío García Robles, José Buitrago y Luis Santiago Sánchez presentan una de las piezas más interactiva de las galardonadas. Se trata de Alter-eGo, una instalación compuesta por tres cabinas (emulando a las de los antiguos fotomatones) donde se juega con la posibilidad del doble y el otro yo. "Entre los más de 6.000 millones de personas que habitamos el planeta, ¿no es posible que exista en algún lugar del mundo tu otro-yo?", interpela al visitante esta obra que incluye fotografías y hologramas.

Los cinco proyectos ganadores estarán expuestos en sus espacios hasta el próximo 11 de enero.

  • 1