Economía

La bolsa se apacigua tras otro auxilio del BCE y la Fed para empujar la economía

Trichet asegura que seguirá comprando bonos en los mercados y la Reserva Federal anuncia que mantendrá los tipos bajos hasta 2013.

el 09 ago 2011 / 20:17 h.

Empleados de una compañía de inversión en bolsa se muestran preocupados al contemplar un gráfico que detalla la tendencia a la baja de los valores bursátiles.

Aunque las alarmas siguen encendidas, la jornada de ayer fue algo menos tensa que la pasada sobre todo después del anuncio del presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, de que el organismo estaba comprando deuda de los dos países que más están padeciendo los embates del mercado: Italia y España.

Esta situación, junto al buen comportamiento de la bolsa de Nueva York a principios de la jornada tras vivir un lunes negro, hicieron que la bolsa española, así como el resto de plazas europeas, suavizaran sus caídas. Así, el parqué madrileño cerró la sesión con una caída del 0,36%, que situó al Íbex 35 en la cota de los 8.428,9 puntos, en una jornada de gran volatilidad, en la que el selectivo llegó a caer casi un 4%.

El avance de Wall Street, la subida de algunos bancos y grandes valores como Repsol YPF permitieron al selectivo moderar los descensos al cierre. Así, Banco Sabadell avanzó un 2,17%, seguido de Banco Popular (2,11%), Caixabank (2,03%) y Bankinter (1,75%). La petrolera cerró con unas ganancias del 0,89%. Por el contrario, los descensos correspondieron a Ferrovial (-4,73%), ACS (-2,43%), REE (-2,18%), IAG (-1,85%), Telefónica (-1,36%), BBVA (-1%) y Banco Santander (-0,33%).

El Íbex intentó hasta el último momento cerrar en positivo, pero el pánico que dominó a los inversores durante toda la jornada ganó la batalla.

El selectivo abrió con avances, aupado por la compra de bonos españoles e italianos, pero comenzó a desinflarse media hora después por las dudas sobre la economía y el temor al mensaje de la Fed norteamericana y a un nuevo batacazo en Wall Street.

Soledad Pellón, de IG Markets, subrayó que los mercados "están muy débiles" y se dejan "arrastrar" por las malas noticias. En este contexto, los inversores prestan más atención a las bajadas del mercado norteamericano que a la decisión del BCE de comprar deuda europea o a que las primas de riesgo de Italia y España se mantengan estables. La española se situó ayer por debajo de los 280 puntos básicos. Pellón resaltó que el pánico es el sentimiento más generalizado en los mercados y se está empezando a expandir el temor a que comience una nueva recesión incluso antes de salir de la actual.

Asimismo, recordó que contra todo pronóstico no son las bolsas de países como Grecia, España o Italia las que más están sufriendo estos últimos días, sino la bolsa alemana. Este martes, Fráncfort descendió un 0,10%, mientras Londres subió un 1,89% y París, un 1,65%. Wall Street también superaba el 2% de subida al cierre de los mercados europeos.

Trichet tranquiliza. Por su parte, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean Claude Trichet, confirmó la intervención de la entidad en los mercados secundarios de deuda y aseguró que el instituto emisor seguirá comprando bonos, aunque subrayó que estas medidas excepcionales no deben se excusa para demorar la aplicación de lo acordado el pasado 21 de julio por los líderes europeos, así como la adopción de reformas por parte de los países para reducir sus déficits.

"Estamos en el mercado secundario", reconoció Trichet en una entrevista concedida a la cadena de radio francesa Europe 1, donde precisó que, sin embargo, la entidad no comprará deuda directamente a los estados emisores. "Eso no es lo que deberíamos hacer y no es lo que podemos hacer", dijo. A este respecto, el banquero francés reconocía en declaraciones a la cadena alemana ZDF que el BCE decidió "desviarse" de su ortodoxia al reactivar este mecanismo de intervención en los mercados secundarios de deuda al observar que sus decisiones no habían sido interpretadas adecuadamente.

El mandatario tendrá que hacer ahora frente a las presiones que vienen desde el otro lado del Atlántico en lo que a tipos de interés se refiere. Así, la Reserva Federal de EEUU (Fed) decidió mantener los tipos de interés en un rango objetivo de entre el 0% y el 0,25%, donde permanecen sin cambios desde diciembre de 2008, y anunció que la situación económica justifica que permanezcan en niveles excepcionalmente bajos "al menos hasta mediados de 2013".

Es decir, Estados Unidos ha optado por lo contrario que Europa. cuyo supervisor ha subido en dos ocasiones (la última en julio) los tipos de la Eurozona para frenar la inflación.

Mientras, optimismo en Bruselas. La Comisión Europea aseguró que sigue viendo "signos de recuperación" en la economía del continente, pese a las caídas generalizadas en las bolsas, y reiteró que las medidas de ajuste a las que se han comprometido los países del euro, también España e Italia, contribuirán a retomar la senda del crecimiento.

  • 1