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La cal ya es Patrimonio de la Humanidad

La Unesco premia esta actividadartesanal y le otorga unas garantías de continuidad.

el 25 nov 2011 / 21:34 h.

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Dos caleros trabajan la cal de manera artesanal en Morón de la Frontera.

Lo que era un sueño, ya es realidad. La cal de Morón es, al igual que el flamenco, patrimonio de la Humanidad. La candidatura de revitalización de la producción artesanal de la cal de Morón de la Frontera, promovida por la Asociación Cultural Hornos de la Cal, ha sido incluida en la lista de Buenas Prácticas de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, durante la sexta reunión del Comité Intergubernamental, que se celebra en Bali desde el pasado 22 de noviembre y hasta el próximo lunes.

Con nervios se vivía en Morón las primeras horas de la mañana del viernes. A miles de kilómetros de España, se decidía si la cal se incluía dentro de los reconocimientos de la Unesco. Y a medida que abría la mañana, la noticia llegó a todos los rincones de la ciudad: la cal de Morón era incluía dentro de estos premios. Tras años de dura lucha, por fin se ha convertido en realidad el sueño de una asociación cultural. Fue hace dos años cuando comenzaron con el papeleo necesario para conseguir este galardón. Ahora desde Bali, Manuel Gil Ortiz recuerda como fueron los primeros pasos hasta llegar al objetivo que, para ellos, parecía irreral. Unos primeros pasos duros "recompensados por el galardón".

La práctica tradicional ligada a la elaboración de la cal ha sido durante mucho tiempo una fuente de empleo para Morón de la Frontera y una seña de identidad. Es por eso que la asociación cree que este reconocimiento dará un fuerte impulso para "sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de la producción artesanal de cal y un especial valor a la recuperación de los conocimientospara el uso de la cal en la construcción sostenible".

Aunque el proyecto se defendía en Bali, en Caleras de la Sierra, una familia estaba atenta al teléfono. Los últimos caleros, Isidoro y Antonio Gordillo, miraban el móvil ansiosos. Con un mensaje se confirmaban lo que ellos sabían: su cal es ya patrimonio no solo de ellos sino de toda la humanidad. Aunque se han tenido que quedar al frente de la empresa, su trabajo junto a la asociación también está presente en Indonesia.

Satisfacción no sólo entre los que han iniciado este proyecto sino también entre los que se han incorporado a última hora. Así, se unió a la ola de felicitaciones la Junta de Andalucía, a través del consejero de Cultura, Paulino Plata, y el Ministerio de Cultura. También intervino el equipo de gobierno municipal, que se sentía "muy orgulloso del trabajo conseguido por la asociación", señaló el alcalde, Juan Manuel Rodríguez (PSOE), que le dio todo el mérito a esta entidad. También incidió en que "la puesta en valor de un elemento tan significativo puede servir como factor clave de desarrollo económico".

Este desarrollo económico no es posible desde hace años, por la fuerte presión de la cal industrial. De hecho la producción del producto artesanalmente se redujo como consecuencia de la fabricación industrial. Esto, a su vez, conllevó que los hornos y a su vez la transmisión de conocimientos de padres a hijos cayeron en desuso. Los principales objetivos del proyecto ganador en Indonesia son precisamente la toma de conciencia e importancia de la práctica de la fabricación artesanal y mejoras en las condiciones de vida de los caleros. Con este fin, se creó la Asociación Cultural Hornos de Cal de Morón y así nació el Museo de la Cal en el que se muestra el proceso artesanal in situ.

El próximo martes llegará la expedición española con el reconocimiento. Allí estará Isidoro Gordillo y todos los caleros de Morón de la Frontera, esperando este documento tan anhelado que esperan que revitalice el trabajo de toda una generación.

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