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La calle Real se corona de pacifismo

La coronación de la patrona de Castilleja de la Cuesta estuvo llena de guiños a la solidaridad con los desprotegidos y contra la guerra en el mundo y en Siria, en particular.

el 07 sep 2013 / 23:09 h.

El arzobispo de Sevilla, en el momento de la coronación de la Inmaculada Concepción. / Manuel R. R. (Atese) El arzobispo de Sevilla, en el momento de la coronación de la Inmaculada Concepción. / Manuel R. R. (Atese)

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  Castilleja de la Cuesta se vistió ayer de gala para celebrar la tan esperada y trabajada coronación de su patrona, la Inmaculada Concepción. Muchos balcones de la calle Real, donde se ubica la parroquia y el colegio de las Irlandesas, en cuyo patio se celebró la misa estacional de coronación, estaban decorados con paños con la imagen de la Virgen, con colchas, con flores e incluso con pequeños altares en honor a su patrona. Castilleja de la Cuesta este sábado era más celeste y blanca que nunca. Pero no sólo las calles se engalanaron, también sus vecinos se pusieron sus mejores galas. Mujeres vestidas con mantilla, tanto crudas como negras, y hombres perfectamente enchaquetados, muchos de ellos con corbatas azules claras, haciendo un guiño a su Inmaculada Concepción. Y es que en el acto se cuidaron al máximo todos los detalles: abanicos con la imagen de la patrona, libritos para seguir el acto religioso y 2.500 sillas para sentar a los devotos. A la misa estacional de coronación, que comenzó pasadas las 19.30 horas, y que fue oficiada por el arzobispo de Sevilla, Juan José Asenjo, asistieron los miembros de la Corporación municipal, con su alcalde a la cabeza, Manuel Benítez (PSOE), y la subdelegada del Gobierno, Felisa Panadero, entre otras personalidades, que sintieron en primera persona la emoción con la que se vivió la coronación de la patrona de Castilleja de la Cuesta a las 20.25 horas, cuando el arzobispo colocó la corona sobre la cabeza de la Virgen. En ese instante una fuerte y sonada ovación de los fieles compitió con los cohetes que se lanzaron para celebrar el momento. Además hubo una suelta de palomas, que portaban lazos con los colores celeste y blanco. Previamente, Asenjo en su homilía hizo un alegato por la paz en Siria, en Oriente Medio y en el mundo, tal y como lo ha pedido el Papa Francisco. Pero el arzobispo también se acordó de las personas que actualmente lo están pasando mal por la crisis y recordó a la Hermandad de la Inmaculada Concepción que les pidió que fuesen austeros en los gastos del acto y que no se olvidasen de los más pobres, “espero que así haya sido porque, como se dice ahora, yo lo chequearé personalmente”. Asenjo se refirió a que la coronación de la patrona de Castilleja de la Cuesta es un acontecimiento “largamente soñado y por eso es natural la alegría que percibo en vuestros rostros”, además reconoció que para él era un honor coronar a la Inmaculada Concepción con una corona material fruto de la colaboración de sus devotos. Asimismo, el arzobispo indicó que la coronación tenía también una finalidad espiritual que busca la renovación de la fe. Pero si Asenjo en su homilía no se olvidó de los que lo están pasando peor en el mundo, en las peticiones también se solicitó la ayuda de la Virgen por la concordia, la paz en Siria y en Oriente Medio, por los que sufren, los pobres, los marginados, los presos, los inmigrantes, los que no tienen trabajo, los enfermos, la evangelización, y la caridad. La corona que desde el sábado luce la Inmaculada Concepción es una joya que ha sido posible a las donaciones de oro realizadas por los hermanos, así como a la asociación Hijas de María, que han afrontado los gastos de su ejecución en los talleres de Orfebrería Triana, de Juan Borrero. La Virgen que lució ayer el manto conocido como colino, bordado en oro sobre terciopelo celeste, tras la eucaristía de coronación, procesionó por la localidad luciéndose de forma especial en su calle Real.

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