La Cámara de Cuentas ve un desmadre millonario en los fondos de formación

El órgano fiscalizador denuncia que la fundación de Empleo (Faffe) recibió 49 millones de euros sin justificar. El 89% de las ayudas de formación en 2009 se otorgaron sin concurrencia.

el 31 ene 2014 / 09:16 h.

Una joven asistente a uno de los talleres de empleo.La Cámara de Cuentas emitió ayer un demoledor informe que vuelve a poner el foco en las irregularidades durante la concesión de ayudas al empleo. El órgano fiscalizador denuncia que la Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo (Faffe) recibió subvenciones por casi 49 millones de euros en 2009 y 2010 de las que «no consta justificación alguna, a pesar de haber finalizado el plazo límite para ello». La Cámara de Cuentas hizo público el estudio, llamado Fiscalización de subvenciones del Servicio Andaluz de Empleo para la formación profesional para el empleo y seguimiento de las recomendaciones incluidas en el informe de 2004, donde ha detectado numerosas irregularidades en el reparto de las subvenciones, de forma que en ciertos casos «podrían derivarse responsabilidades administrativas y contables». En las subvenciones a la formación profesional para el empleo, el trabajo se ha centrado en las ayudas dirigidas prioritariamente a desempleados y a ocupados concedidas en 2009 y 2010. El informe precisa que se ha examinado una muestra de 78 expedientes por importe de 279.589.838 euros, que representa el 37% del total concedido en 2009 y 2010, de los que 55 corresponden a alguno de los planes o programas de la orden de 23 de octubre de 2009, 18 son ayudas del Plan Memta, cuatro son subvenciones nominativas y un expediente es una subvención excepcional. El análisis, consultado por Europa Press, apunta que en ciertos casos «podrían derivarse responsabilidades administrativas y contables» por las siguientes irregularidades: «los cursos para desempleados no estaban incluidos en el fichero, se aprobaron modificaciones de las resoluciones de concesión por un órgano no competente, se concedieron ayudas por encima del importe máximo permitido, se imputó como subvencionables gastos no elegibles, no se exigieron intereses de demora en casos de reintegro y hubo ausencia de justificación en las subvenciones nominativas a la Faffe y falta de justificación de la subvención excepcional a la Faffe». Por otro lado, se ha revisado la justificación y liquidación final de diez expedientes por 17,7 millones de euros y de los que se desprenden deficiencias como «retrasos de hasta dos años en la revisión de la justificación, gastos no elegibles, ausencia de parte de la documentación justificativa y no constancia de los informes de inserción laboral». Entre las conclusiones generales, el informe de la Cámara de Cuentas hace hincapié en las «deficiencias de control interno» en las aplicaciones informáticas de gestión de las ayudas. Estas deficiencias, junto a las «incongruencias y discrepancias» detectadas entre la base de datos facilitada al inicio de la auditoría y otra información aportada durante el desarrollo del trabajo de campo, han supuesto una «limitación al alcance del trabajo». El documento indica que con carácter general «no hay constancia en los expedientes de la inscripción o acreditación del beneficiario en el registro de centros y entidades de formación profesional para el empleo en Andalucía». En cuanto al procedimiento de concesión de las ayudas, apunta que en 2009 y 2010 «sólo el 89 y el 36% de las ayudas, respectivamente, se concedieron utilizando el procedimiento de concurrencia no competitiva». Este procedimiento contradice la Ley General de Subvenciones, que contempla la concurrencia competitiva como norma general para la concesión de subvenciones y solo excepcionalmente procedimientos distintos a este. El informe del órgano fiscalizador recuerda que los convenios suscritos con agentes sociales y económicos para la formación a desempleados están recurridos, y recoge que el Servicio Andaluz de Empleo (SAE) «manifiesta no tener constancia de sentencia al respecto».

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