Economía

La Cámara ofrece a su plantilla una ‘salida’ de 50 días por año

La propuesta choca con los planteamientos de la CEOE (20 días como máximo) en la reforma laboral.

el 10 nov 2011 / 20:26 h.

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Dice el refrán que en casa del herrero, cuchara de palo. La Cámara de Comercio de Sevilla -una casa de empresarios, si bien no es patronal- ha abierto una bolsa para trabajadores en plantilla que deseen abandonar la institución en la que ofrece hasta 50 días de indemnización por año de servicio. Esta generosa oferta no llamaría la atención si no fuera por los continuos llamamientos de la CEOE a una nueva reforma laboral que rebaje aún más los costes por despido, con apenas 20 días por año trabajado.

El pasado lunes, en el Pleno de la institución presidida por Francisco Herrero, no pocos fueron los empresarios presentes que se llevaron las manos a la cabeza al enterarse de tal propuesta de 50 días de indemnización, al tiempo que mostraron preocupación no sólo por su impacto en las cuentas de la Cámara de Comercio, sino también por su repercusión pública, puesto que se estaría dejando en evidencia los postulados de la patronal española CEOE.

Fuentes camerales explicaron ayer que, en efecto, a tal oferta se habían acogido cinco empleados, algunos de los cuales acumulaban dos décadas largas trabajando en la institución sevillana, y que esa bolsa se había abierto para todos los que, siempre voluntariamente, se quisieran apuntar. "Es una bolsa genérica".

Ante la eliminación de las cuotas obligatorias que abonaban los empresarios a la Cámara, una medida aprobada por el Gobierno español y cuyo primer impacto aflorará en forma de recorte del presupuesto del órgano para 2012, es necesario aliviar la plantilla, que en la actualidad conforman unos 80 trabajadores después de haber sido reducida -"poco a poco"- en 2011. Había 120.

Sin embargo, según precisaron en la institución, alrededor de 30 personas están afectas a proyectos concretos y, por tanto, no son realmente de plantilla. Estarán en ella mientras aquéllos duren. Y si éstos no se renuevan, tampoco lo harán sus contratos. Se descarta, por ahora, aplicar un ERE.

Desde la Cámara de Comercio no pudieron precisar cuánto personal quedará. Todo depende de tres factores: el presupuesto para 2012, la diversificación de ingresos y, por último, el acuerdo con la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) para integrar servicios. Aun así, son 50 días en una institución -que también es empresa- cuyo futuro no está despejado por la caída de ingresos.

En cuanto al presupuesto, las primeras estimaciones hablan de 9,1 millones de euros para el próximo año, frente a los 12 millones del ejercicio en curso. Las cuentas, que el lunes pasado fueron sometidas al Pleno, contienen previsiones de ingresos por la prestación de servicios que, en la CES, consideran que entran en colisión con la iniciativa privada. Para que se entienda mejor: la Cámara le estaría haciendo la competencia a sus socios, los empresarios.

Pero el enfado de la CES no se queda ahí. En su intento de captar socios camerales voluntarios -la mayoría de los que están obligados ahora 'podrá escabullirse el próximo año y en 2013, todos-, la institución de Francisco Herrero ha planteado no cobrar a los empresarios la primera cuota anual, prestando, por tanto, sus servicios gratis, y esto perjudicaría a la CES porque podría darse una huida de sus adeptos.

El tercer factor, la integración de servicios, se iba a articular mediante la creación de una empresa mixta, frenada por el propio Herrero en contra no sólo de la CES, que, por otra parte, tiene votos suficientes como para regir los destinos de la Cámara de Comercio, sino incluso de los técnicos de la institución que preside.

Así, mientras que los técnicos consideran que la alianza con la CES es una necesidad y una oportunidad, Francisco Herrero estaría aguardando a que el horizonte se despeje tras las elecciones del 20-N y se arbitren los marcos de colaboración entre CEOE y Consejo Superior de Cámaras y entre patronal regional CEA -presidida precisamente por su hermano Santiago- y el Consejo de Cámaras de Andalucía.

La alianza no fue tratada en el Pleno del lunes pasado, sí el presupuesto y la estrategia para captar socios, cuestiones que contaron con el rechazo de sus miembros, quienes también afearon la forma en que la Cámara compró el verano pasado acciones de Bankia y Banca Cívica (donde está Cajasol) sin la bendición de los órganos de gobierno. El importe, un millón de euros -a precio actual, con depreciación o pérdida de alrededor de 175.000 euros-. Francisco Herrero recibió, pues, un severo varapalo. 

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