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La campaña más amarga

La recogida de naranjas finaliza tras dos accidentes graves y con varias zonas sin cubrir

el 14 mar 2011 / 20:32 h.

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Las irregularidades de una empresa alteraron todo el modelo de recogida de naranjas.

Muchas de las calles de Triana, Centro, Macarena y Norte presentan aún una imagen inusual. La recogida de miles de los 40.000 naranjos que existen se ha retrasado sensiblemente o simplemente aún no se ha realizado después de que dos accidentes graves en una de las empresas adjudicatarias –la responsable de Triana– obligaran a paralizar los contratos y a revisar sus condiciones. El modelo de gestión de los naranjos ha resultado ya un fracaso este año, y los delegados sindicales de UGT y CCOO de Parques y Jardines advierten de las consecuencias: muchos árboles siguen sobrecargados en la etapa en la que habitualmente se caen sus frutos, una situación que afectará tanto al azahar, que se retrasará, como a la suciedad de las calles, que siguen llenas de restos de frutas. Según un informe de Parques y Jardines, la campaña debe durar desde enero a mediados de marzo.


Durante los últimos años, Parques y Jardines ha ido modificando su sistema de recogida de unos frutos que se pueden reaprovechar y comercializar luego. Este año, la ciudad se dividió en cinco zonas y cada una se adjudicó a una empresa. El 11 de febrero, dos personas que realizaban trabajos sin contrato para una de las adjudicatarias sufrieron accidentes el mismo día. Una de ellas tiene fractura de pelvis y brazo; la otra sigue en estado grave. El empresario, P.R.L., llegó a ser detenido y está en libertad con cargos. Ese día se detuvieron las actuaciones en esta zona, y una semana después se congelaron todas los trabajos por acuerdo de la Junta de Gobierno. Según Parques y Jardines sólo hubo que retomar las zonas de Centro y Norte, ya que el resto se consideraban concluidas –aunque fuentes sindicales y la propia imagen de muchas de las calles de barrios como Triana digan lo contrario–. Y éstas, que se reactivaron la semana pasada tras un informe del secretario, finalizan esta semana –aunque se estudie una ampliación del contrato por la lluvia–.


Lo ocurrido en Triana revela el fracaso del modelo de este año. El empresario, según el relato de los afectados, difundió su nombre a través de carteles y citaba a los demandantes de un empleo el mismo día que iban a empezarlo. No ofrecía, según este relato, más medidas que una escalera, un blusón para los frutos, y un gran saco. El modelo queda también en evidencia en internet. Un cartel en Mundoanuncio ofrece desde enero 43 euros a 20 personas por recoger naranjas. Hay un teléfono, el de un individuo de acento extranjero, pero que responde al nombre de Felipe. Afirma que recibió la petición de un amigo de buscar una cuadrilla en nombre de un empresario: “No soy el empresario, me dijeron que buscara personas, pero después de lo que pasó, se paralizó y no lo hicimos”.


UGT y CCOO cuestionan el sistema privado de recogida de los árboles. Éste año, los trabajadores municipales, sólo se encargaron de los parques y zonas verdes. El resto quedó en manos de los servicios privados. “Nosotros tenemos muchas más medidas de seguridad. La recogida se realiza con una varilla telescópica que se mueve desde abajo y se tira de las naranjas para que caigan al suelo. Hay un oficial que sube al árbol y limpia las ramas, siempre con una escalera y un enganche de seguridad para evitar caídas. El trabajo lo hacen profesionales con medidas de seguridad”, explica Manuel Losa, de CCOO.

El efecto de la paralización es ya más que evidente. “Los árboles están más cargados que nunca porque encima son años de lluvias. Entre finales de marzo y abril, los frutos empezarán a caer y entonces va a haber un doble trabajo”, apuntan desde UGT. El sindicato incide en que el gran problema en los últimos años ha sido la falta de personal para afrontar con recursos propios el control de los naranjos en la ciudad.

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