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La capital registra el balance más bajo en nacimientos de los últimos 13 años

Sevilla contabilizó 3.411 alumbramientos en los primeros 6 meses de 2012, sólo media docena más que fallecidos

el 22 dic 2012 / 18:50 h.

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Sevilla comienza a perder habitantes desde la cuna. La capital no sólo no ha conseguido poner freno a la acusada caída de nacimientos que viene padeciendo desde 2008, sino que además en el primer semestre del presente año ha tocado suelo. Los datos de_Movimiento Natural de Población del INE así lo corroboran, Indican que de enero a junio vinieron al mundo 3.411 sevillanos, es decir, la cifra más baja de los últimos 13 años. Sin embargo, ese dato, que parte de una tendencia generalizada del país, cuenta con el añadido de que ese descenso está arrastrando un crecimiento vegetativo -es decir, nacimientos frente a defunciones- cero, algo inédito en la ciudad. De momento, en este primer semestre sólo se han producido seis nacimientos más que fallecimientos.

Su situación no difiere de la de la mayoría de las capitales de provincia, que sufren también un descenso de la natalidad que se produce por el efecto combinado de un menor número de mujeres en edad fértil, una menor fecundidad y, además, la incertidumbre que genera la crisis, que tiene buena parte de la culpa de los vaivenes demográficos de los últimos años._ En ese nivel de afección, Sevilla se sitúa a mitad de tabla, ya que por lo menos no pierde población directa, cosa que sí ocurre con Zaragoza -compite con_la capital hispalense como cuarta ciudad más poblada-, que en este primer semestre perdió 178 habitantes. La misma tendencia a la baja sufren otras grandes capitales como Barcelona (-1.137), Valencia (-233) o Bilbao (-573), no así Madrid, que ganaría 2.009 habitantes sólo en crecimiento vegetativo, o Málaga.

El desplome de nacimientos en Sevilla se viene repitiendo desde hace cuatro años, cuando se tocó techo al dar a luz a 4.099 niños en el primer semestre de 2008, lo que se tradujo a final de año en 8.251 nacimientos, el mejor balance de los registros históricos del INE. Desde ahí, la caída ha sido continua. Tanto que en los últimos cuatros años el descenso ha sido de más del 18% en el primer semestre del año: se ha pasado 22 a 18 bebés engendrados al día de 2008 a 2012. Esa bajada también tiene su repercusión en cifras anuales, donde el INE tiene contabilizados hasta 2011: la bajada en tres años ha sido de 1.070 nacimientos.

A eso se suma el incremento de las defunciones, que tras unos años de cierta estabilidad en el número se ha disparado en este inicio de 2012. La mortalidad aumentó de enero a junio un 8,8% con respecto al mismo periodo de 2011. Eso, en términos globales, supone 3.405 muertes frente a las 3.128 del periodo anterior. Este incremento, que se ha dado de manera similar en el resto de España, no es baladí ya que es el registro más elevado alcanzado en un primer semestre dentro del archivo histórico del INE, que permite consultar cifras pormenorizadas por municipios hasta 1996.

Las dos circunstancias -la caída de nacimientos y el aumento de las defunciones- suponen un traspié inicial en las pretensión de la capital hispalense, cuyo aumento demográfico se sustenta más en un crecimiento natural de la población que en otros factores como, por ejemplo, el empadronamiento de inmigrantes. Esa segunda variable afecta más a capitales como Madrid y Barcelona, que tienen un porcentaje de extranjeros más elevado, no así en la capital. Sólo hay que fijarse en los últimos datos del censo publicados por el INE, que reflejan que apenas un 6% de la población sevillana es inmigrante. Y, de repercutir, sería en negativo, ya que este colectivo se instala en una ciudad si encuentra un puesto de trabajo fijo, algo poco probable en la actual coyuntura económica.

Y es que de estos factores depende en buena parte que la capital continúe en la órbita de los 700.000 habitantes, un listón que implica mayor poder político -de estar por debajo implicaría contar con dos concejales menos-, además de un reparto inferior en los tributos del Estado. En ese sentido, se manejan criterios dispares. El primer avance del Censo, que sale a la luz cada diez años, indica que Sevilla cuenta con 698.000 habitantes. Sin embargo, los datos del padrón que ha entregado el Ayuntamiento al INE indica que, a fecha de 1 de enero de 2012, la capital sigue por encima de esa barrera e incluso crece en población. Dato, por cierto, que tendrá que ratificar en los próximos días el INE.

El descenso continuado en nacimientos no es tan agudizado en la provincia. De no ser por el fiasco de la capital, incluso habría aumentado en medio centenar. En el conjunto de la provincia han nacido 10.643 personas, un pequeño traspié que no oculta que se trata del peor registro desde el primer semestre de 2005. En estas estadísticas, que suponen un primer avance del Movimiento Natural de Población, sólo se tiene constancia de los municipios con más de 50.000 habitantes (Dos Hermanas, Alcalá de Guadaíra y Utrera). Si las dos primeras sufrieron una leve caída en alumbramientos en el primer semestre, llama la atención Utrera, que es de las ciudades que todavía se mantienen en los registros alcanzados en el primer semestre de 2011.

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