Local

'La carretera': Sobriedad apocalíptica

el 03 feb 2010 / 21:41 h.

TAGS:

Deprimente y desgarradora como pocas, La carretera veía la luz en forma de libro en 2006, después de que en la bibliografía de su autor, Cormac McCarthy, nos encontraramos con títulos como Todos los caballos bellos o No es país para viejos (ambas llevadas a la gran pantalla).

Ganadora al año siguiente a su publicación del prestigioso Pulitzer a la Mejor Novela de Ficción, estaba claro que la obra de McCarthy no iba a tardar en ver su adaptación, un proceso que al final ha sido más largo de lo que en principio se podía haber previsto por unos obstáculos que tienen mucho que ver con los muchos retrasos sufridos antes de estrenarse, una campaña de promoción complicada que demasiado provecho ha sacado a la poca comercialidad de su protagonista (seamos sinceros, Mortensen es un actor como la copa de un pino pero, al margen de su afortunada intervención en El señor de los anillos, su carrera no ha conocido ningún éxito sonado -ver columna lateral para más información) o, simplemente por el tono tan sobrio y desesperado que dimana de la totalidad del metraje.

En el filme, un padre (Mortensen) y un hijo (Smit-McPhee) recorren lugares indeterminados de los Estados Unidos en un interminable camino por las desoladas y yermas tierras de un país arrasado por las devastadoras consecuencias de una apocalipsis global (del que nada se nos explica). Obstinado en llegar a la Costa Oeste, símbolo de la promesa de un nuevo comienzo, la mayor esperanza que el adulto alberga es que ellos no sean los únicos supervivientes de la hecatombe. Cargando sus escasas pertenencias, ambos viajan hacia un futuro totalmente incierto.

  • 1