Economía

La CE elevará las ayudas tras su escasa propuesta de 150 millones

La partida inicial sólo compensaría el 30% de los daños causados a todos los agricultores europeos.

el 07 jun 2011 / 13:32 h.

El eurodiputado independiente por UPyD Francisco Sosa Wagner, sosteniendo un pepino durante el debate sobre el reciente brote infeccioso de la bacteria E. coli en Alemania.

La Comisión Europea propuso ayer un fondo de 150 millones de euros para ayudas a los agricultores europeos -de todos los estados de la UE- perjudicados por la crisis generada por la bacteria E.coli. Y esa cantidad no da ni para pipas. Tanto que horas después de que hiciera ese anuncio, Bruselas informó de que hoy esa partida se incrementará. España no fue el único país que la tachó de insuficiente, también Francia, que ejerce un gran peso en la política comunitaria.

Si tenemos en cuenta que sólo en Andalucía las pérdidas de los productores de pepinos superan los 75 millones, 150 se antojan escasos para compensar la caída de las exportaciones de frutas y hortalizas españolas, un daño que no es exclusivo de nuestro país, pues la caída de ventas es generalizada en el continente europeo, con masiva destrucción de cosechas incluso en el campo de Alemania, donde se detectó la bacteria y que en principio apuntó con el dedo acusador hacia España. Las asociaciones agrarias españolas se quejaron también de la raquítica propuesta de ayudas.

Se estima que esos 150 millones apenas servirían para cubrir el 30% del daño causado, frente a unos países productores de frutas y hortalizas que reclaman una compensación plena. Por ello, al término del Consejo de Ministros de Agricultura europeo que se celebró ayer en Luxemburgo, el comisario Dacian Ciolos adelantó que haría una mejora sustancial y equilibrada. Un ejemplo: de los 150 millones saldrían 14 céntimos por kilo para los cultivadores españoles de pepino, más otros 18 de la PAC para aquéllos que sean socios de organizaciones de productores (uno de cada tres en el caso de España).

El daño económico irá en aumento porque las ventas aún no se han recuperado y los precios, tampoco. Es más, Rusia rechazó la reiterada petición de Bruselas de que quite el veto a la entrada de verduras comunitarias hasta que no se localice el origen de la bacteria, cosa difícil pues las autoridades sanitarias de Berlín se encuentran desorientadas, apuntando (pepinos, soja) sin pruebas concluyentes.

De hecho, el comisario europeo de Sanidad, John Dalli, exigió a Berlín que no lance nuevas alertas sanitarias sobre el origen del brote letal de E.coli hasta que no esté seguro, porque, de lo contrario, alimentará todavía más el alarmismo y los perjuicios para el campo comunitario, crítica que partió de Andalucía el mismo día en que las autoridades de Hamburgo acusaron a los pepinos de la comunidad.

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