Economía

La CEA le rinde homenaje a Rafael Álvarez Colunga

Incansable, trabajador, emprendedor, optimista, jovial, alegre, amante de Sevilla y de Andalucía y, fundamentalmente, coleccionista de amigos. La CEA dio un sentido homenaje al que hasta su muerte fue presidente de honor de la entidad, Rafael Álvarez Colunga, que reunió a sus muchos incondicionales.

el 15 sep 2009 / 21:55 h.

Incansable, trabajador, emprendedor, optimista, jovial, alegre, amante de Sevilla y de Andalucía y, fundamentalmente, coleccionista de amigos. La CEA dio el jueves un sentido homenaje al que hasta su muerte fue presidente de honor de la entidad, Rafael Álvarez Colunga, que logró reunir a sus muchos incondicionales.

Rafael Álvarez Colunga impregnó ayer, de nuevo, los rincones de la sede de la patronal andaluza, de la que fue presidente durante seis años y cuyo sello ha sobrevivido a su trágica muerte, poco antes de Navidad, a bordo de una embarcación en Mazagón. Lo estuvo gracias a las palabras de sus amigos, de los representantes políticos que alguna que otra vez tuvieron que negociar con él y en imagen, a través de un breve documental que emocionó a los presentes.

El homenaje que la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) dio ayer al empresario, al conocido como Lele cariñosamente, consiguió reunir a un gran plantel de la sociedad andaluza, tanto de la patronal como de los sindicatos y de la vida política y social andaluza. Su mujer Mercedes Díaz-Zulategui y su hijo Jaime fueron testigos del acto. "No era el Parque del Alamillo, era la selva amazónica, un personaje muchas veces imprevisible". Así lo recordaba ayer Fernando Guerrero, presidente de honor de la patronal sevillana y, sobre todo, amigo personal de Colunga.

Respecto a su personalidad, tan recordada en las últimas semanas, Guerrero quiso destacar su "mente abierta y despierta, donde se daban cita el escepticismo, la rebeldía y el entusiasmo, todo junto". Recordó el momento en que Colunga le anunció que la CEA lo barajaba como presidente. "Lo que más me gusta a mí del mundo es mandar", aseguró ayer que le dijo en esos momentos. Sin embargo, añadió "no era un hombre aferrado al poder, cumplía casi siempre sólo un mandato". En cuanto a su color político, rememoró que Colunga se definía como "atornasolado". "Ésta es la mejor definición que pudo hacer de sí mismo, porque él siempre fue un liberal, en todos los sentidos".

También tuvo palabras para el Colunga social, para ése que reconocían en todos los restaurantes de Sevilla, que alegraba la tarde de los camareros, "porque daba muy buenas propinas, aunque, eso sí, era muy exigente". "El consuelo de sus amigos es que su vida ha sido exitosa", sentenció.

El alcalde de la capital hispalense, Alfredo Sánchez Monteseirín, recordó por su parte el compromiso que Colunga tuvo siempre con Sevilla, que asumía de manera activa. "Era de las personas que saben hacer ciudad, pero materialmente, promoviendo proyectos, por eso su pérdida deja un gran hueco en Sevilla, que sólo podrá ser llenado si su ejemplo ayuda a fomentar el activismo, que en su caso trascendía lo contemplativo y lo celebrativo".

En su discurso, su sucesor en la presidencia de la CEA, Santiago Herrero, no pudo reprimir la emoción al hablar de su amigo, del que fue estrecho colaborador y mano derecha. "Ha transcurrido algo más de un mes de su muerte y aún no me resulta fácil mirar a la primera fila y no verle", comenzó. Con sus palabras, destacó la característica fundamental del hombre, por encima del empresario: la de coleccionista de amigos. "Él, que había hecho de la amistad una de las metas de su vida, debe estar orgulloso al comprobar la extensa colección de buenos amigos con los que contaba", subrayó Herrero.

Además, dejó constancia de su carácter dialogante, tantas veces reconocido, por su capacidad de negociación, que le llevó a alcanzar grandes consensos con los sindicatos y lograr la paz social en momentos difíciles. "Su capacidad de diálogo era totalmente distintas a la de dos monólogos enfrentados", precisó. También hizo hincapié en su respaldo a los emprendedores y el cariño que sentía por Andalucía.

Gerardo Díaz Ferrán, actual presidente de la CEOE y que trabajó durante varios años en la institución con Colunga, no quiso dejar la oprtunidad de estar en el homenaje póstumo del empresario sevillano. "La eficacia y la persistencia en la defensa de la economía de mercado eran dos de sus señas de identidad más destacable, además de ser fuente inagotable de generosidad, entrega y sacrificio".

Manuel Chaves, presidente de la Junta, rememoró los "momentos intensos" que vivió con Colunga, "unos más gratos y otros menos". En los seis años de mandato al frente de la patronal andaluza, "más de una vez discutimos Rafael y yo, y más de una vez defendimos posturas distintas, e incluso contrarias en alguna ocasión".

Asimismo, el presidente de la Junta atribuyó sus acuerdos con Colunga a la "robustez de sus convicciones". "Siempre pudimos alcanzar un acuerdo -añadió--, y él fue en todo momento una pieza esencial en la siempre difícil tarea de limar asperezas, superar divergencias y buscar los puntos de encuentro".

Un recuerdo más, en su segunda casa, en patronal andaluza, que persigue mantener viva la memoria de un personaje singular y reconocido por los distintos sectores de la sociedad regional y nacional, como quedó patente ayer.

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