Economía

La CEOE respalda los ‘mini-jobs’ y rechaza bonificar la contratación

Méndez dice que se empleará “a fondo” para lograr un acuerdo con la patronal, pero pide no generar falsas expectativas.

el 13 dic 2011 / 21:06 h.

Poco le ha faltado al empresariado español para hacer suya una propuesta procedente del Banco Central Europeo (BCE) que plantea la creación de empleos con una remuneración inferior a los 400 euros, los denominados mini-jobs, y que suponen pagar al trabajador una cantidad menor al Salario Mínimo Interprofesional.

Así lo hizo patente el presidente de la CEOE, Juan Rosell, quien se mostró ayer en contra de las bonificaciones empresariales a la contratación y a favor de los mini-jobs, consistentes en pequeños empleos, de pocas horas de duración, con salarios de unos 400 euros mensuales y compatibles con otros puestos de trabajo, que en Alemania dan trabajo actualmente a 4,6 millones de personas.

Rosell, en declaraciones a la cadena SER, afirmó que sindicatos y empresarios deben respetar el plazo dado por el futuro presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para alcanzar acuerdos, sin esperar "grandes titulares". "Se nos piden grandes titulares, pero es muy difícil que los hagamos porque nosotros defendemos unas cosas y los sindicatos otras, pero estamos haciendo cosas", dijo. De hecho, destacó que los agentes sociales, sobre todo en algunos convenios colectivos, han logrado acuerdos, aunque no han sido publicitados. "Son como una lluvia fina, pero si nos ponemos de acuerdo en dos o tres cosas, ayudaríamos a la percepción interna y externa", añadió.

Rosell se mostró partidario de facilitar la entrada en el mercado laboral a través de los llamados mini-jobs, aunque suponga a los trabajadores jugar por un tiempo en una "división regional" (por eso de los sueldos bajos) en lugar de jugar "en primera". "Hay que hacerlo, es injusto, sí, pero tenemos que tratar de salir de la situación actual", explicó.

Además de facilitar la entrada en el mercado laboral, el dirigente de la CEOE insistió en que debe reducirse también el coste de salida, es decir, la indemnización por despido improcedente, que debe igualarse, en su opinión, a la media europea.

Por otro lado, puso en valor el acuerdo de pensiones que se alcanzó con el presidente del Gobierno en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, a quien defendió del "pin, pan, pun" contra él que "se ha puesto de moda".

Preguntado por si la contratación debería bonificarse, Rosell afirmó que a los empresarios "no les gustan" estas ayudas y que, por él, los 3.000 millones anuales que se dedican a esto podrían quitarse "mañana por la mañana".

Pese a explicar que las cotizaciones sociales en España son mucho más altas que en Europa, Rosell reconoció que ahora no es momento de sacar una "pancarta" pidiendo una reducción de cinco puntos en las cotizaciones. "Sería muy bonito y los nuestros quedarían encantados, pero los números son los números y lo que hay es lo que hay", precisó.

Por su parte, el secretario general de UGT, Cándido Méndez, aseguró que su sindicato se empleará "a fondo con toda su convicción y compromiso" para alcanzar un acuerdo con la patronal en materia laboral, pero advirtió en este sentido de que no se pueden generar falsas expectativas porque este posible acuerdo no solucionará los problemas "de la noche a la mañana".

Entre los temas en los que más avanzada está la discusión y donde podría haber acuerdo, el líder sindical destacó la mediación y arbitraje para evitar el recurso a los tribunales en relación con la negociación colectiva y también para buscar una alternativa a la ultraactividad de los convenios.

Por su parte, Rosell se opuso a controlar los precios de ciertos productos básicos, una de las condiciones puestas sobre la mesa por los sindicatos, junto a la reinversión de beneficios empresariales, para firmar la prórroga del acuerdo de moderación salarial hasta 2014.

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