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La cerveza favorece la dieta mediterránea, la salud cardiovascular y la actividad física

A éstas y a más conclusiones se ha llegado en el III Congreso de la Federación Española de Sociedades de Nutrición que se celebra estos días en Sevilla.

el 06 mar 2015 / 20:07 h.

El consumo moderado de cerveza beneficia a la salud según un estudio. / El Correo El consumo moderado de cerveza beneficia a la salud según un estudio. / El Correo La cerveza ha sido una de las protagonistas en en Tercer Congreso de la Federación Española de Sociedades de Nutrición y Dietética que tiene lugar estos días en Sevilla. Así, el papel del consumo moderado de cerveza en la Dieta Mediterránea y los efectos de los polifenoles de esta bebida sobre la salud cardiovascular han sido analizados por el Doctor Ramón Estruch, consultor senior del Hospital Clínic de Barcelona y la Doctora Gemma Vilahur, investigadora del Centro de Investigación Cardiovascular (CSIC-ICCC) en la mesa redonda 'Cerveza y Dieta Mediterránea'. Estruch ha presentado el estudio 'Cerveza, Dieta Mediterránea y enfermedad cardiovascular', que concluye que "los consumidores moderados de cerveza presentan un patrón alimentario global más próximo a la Dieta Mediterránea que el de los no consumidores de esta bebida fermentada, así como una menor prevalencia de diabetes mellitus e hipertensión". El especialista ha indicado que, a su vez, "realizan mayor actividad física y tienen un índice de masa corporal menor que los no bebedores". La investigación, que se enmarca dentro del estudio Predimed, ha utilizado una muestra de 1.249 participantes con un elevado riesgo vascular, y ha analizado la relación entre consumo moderado de cerveza, factores de riesgo cardiovascular, patrón de alimentación y actividad física. Según el especilista, "los bebedores moderados de cerveza manifestaron consumir una mayor cantidad de verduras, legumbres, pescado, cereales y aceite de oliva, todos estos productos ligados a la Dieta Mediterránea, y aseguraron realizar mayor actividad física". La investigación también ha comprobado que los participantes que consumían cerveza de forma moderada referían un consumo más elevado de proteínas y carbohidratos, incluida la fibra, que los no bebedores, mientras que el consumo de grasa era el mismo. Además, los consumidores de cerveza tomaban una cantidad significativamente superior de ácido fólico, vitaminas B, E y D, así como hierro y calcio, puesto que esta bebida fermentada es rica en estos componentes. Asimismo, los consumidores moderados de cerveza presentaron un índice de masa corporal menor que los no bebedores, sin que se hallaran diferencias en el perímetro de la cintura como medida de la obesidad visceral. SALUD CARDIOVASCULAR Por otra parte, el Doctor Estruch ha explicado los detalles de la investigación 'Bases científicas de los efectos beneficiosos del consumo moderado de cerveza en el sistema cardiovascular', publicada en las revistas de referencia internacional Atheroesclerosis y Nutrition Metabolism and Cardiovascular Disease, que concluye que "el consumo moderado y regular de cerveza, en las comidas principales, podría ejercer un efecto protector en la aparición y progresión de la aterosclerosis". Asimismo también actuaría favorablemente sobre diferentes factores de riesgo cardiovascular, especialmente en la población con riesgo cardiovascular moderado-alto. Por otra parte, durante la realización del estudio la composición corporal, peso, índice de masa corporal y relación cintura-cadera, de los sujetos participantes no se vio afectada tras el consumo moderado de cerveza. El estudio ha revelado que la presión arterial sistólica se vio reducida tras el consumo moderado de cerveza, especialmente en el caso de la cerveza sin alcohol. Además, otras variables aumentaron como el HDL (colesterol bueno), así como la concentración sanguínea de células progenitoras endoteliales, lo que implica un incremento de la capacidad de regeneración del endotelio. "Cabe resaltar también que tras el consumo diario durante cuatro semanas de cerveza tradicional y sin alcohol, se halló isoxanthohumol, compuesto polifenólico antioxidante, en la orina de los participantes que habían consumido estas bebidas, pero no en las personas que habían ingerido bebida destilada", ha constatado Estruch. Ha afirmado que "la cerveza es una bebida fermentada, elaborada a partir de ingredientes naturales que contiene vitaminas y minerales, además de ser fuente de compuestos bioactivos como los polifenoles. El consumo de alimentos ricos en este tipo de compuestos podría ayudar a disminuir enfermedades cardiovasculares, neurodegenerativas o diabetes. Así, el consumo moderado de bebidas fermentadas podría ser una opción saludable para acompañar a las comidas". El papel de la cerveza en la recuperación cardiaca tras sufrir un infarto. CONSUMO MODERADO Por su parte, la doctora Gemma Vilahur, en su conferencia sobre cerveza y salud cardiovascular, ha señalado que el estudio 'Intake of fermented beverages protect against acute myocardial injury: Target organ cardiac effects and vasculoprotective effects' concluye que "la ingesta moderada de cerveza puede proteger frente a lesiones miocárdicas agudas asociadas al infarto y favorecer la función cardíaca global ya que puede mejorar el perfil lipídico, aumentar la calidad de las partículas de HDL; colesterol bueno o cardiosaludable, y reducir el estrés oxidativo sin que exista alteración de la masa corporal". Dicha investigación ha sido publicada en la revista Basic Research in Cardiology, referente internacional en investigación cardiovascular. "El consumo moderado de alcohol, 10-30 g al día, se ha asociado a un menor riesgo de infarto de miocardio o muerte en estudios en poblaciones con grave riesgo cardiovascular y en pacientes con enfermedades coronarias, por lo que con esta investigación aspirábamos a evaluar la ingesta de cerveza tradicional y sin alcohol seguía la misma línea", ha explicado. "El resultado es que los animales a los que se les suplementó su dieta con cerveza tradicional, un consumo de leve a moderado, manifestaron menor estrés oxidativo y apoptosis, muerte celular, así como una mejor fibrosis reparativa en el corazón y, por tanto, un mejor funcionamiento cardíaco global", ha explicado Vilahur. La investigación dirigida por la doctora Lina Badimon concluye que "21 días después del infarto de miocardio, el tamaño de la cicatriz era inferior en los animales cuya dieta fue suplementada con cerveza tradicional y sin alcohol, frente a los que mantuvieron una dieta habitual". Asimismo, el estudio analiza los mecanismos que subyacen a estos efectos protectores asociados a la ingesta de cerveza. Se reveló que los animales alimentados con cerveza mostraban, en la zona ciatricial y, en comparación con los animales del grupo de control, una menor infiltración de lípidos, una menor actividad metaloproteásica, enzimas que degradan la matriz extracelular, así como una mayor transformación miofibroblástica dependiente del factor de crecimiento transformante (TGF)-beta-1 lo que deriva en la formación de fibras de colágeno. "Por lo tanto, podemos confirmar que la ingesta moderada de cerveza puede favorecer la formación del tejido cicatrizal reparativo tras sufrir un infarto", ha añadido la Dra. Badimon.    

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