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La Champions, el refugio culé

Old Trafford marcará el éxito o el fracaso europeo de este Barça. Los azulgrana sufrieron en exceso en el primer tiempo, pero solventaron su pase a las semifinales tras repetir el 1-0 ante el Schalke 04.

el 15 sep 2009 / 03:00 h.

Old Trafford marcará el éxito o el fracaso europeo de este Barça. Los azulgrana sufrieron en exceso en el primer tiempo, pero solventaron su pase a las semifinales tras repetir el 1-0 ante el Schalke 04 alemán, un equipo muy mejorado con respecto a la ida.

Un gol de Touré Yayá, en el minuto 43, fue excesivo premio para los azulgrana en el primer tiempo, un equipo que se repuso, sin alardes, en la segunda y no pasó apuros para clasificarse por décima vez para una semifinal de la máxima competición continental. Los barcelonistas fueron un equipo ciclotímico. Sufrió en la primera parte, cuando el Schalke salió decidido a darle la vuelta a la eliminatoria y los azulgrana comprobaron que su actual momento de juego dista mucho del que fue.

Después, el Barça se centró y no sufrió. Bojan e Iniesta fueron los mejores y el joven delantero puso en un aprieto a Rijkaard, cuando el técnico le sustituyó y el público protesto airadamente la decisión del holandés.

Desnudado de sus esencias futbolísticas, el Barça fue un equipo depresivo, un manojo de nervios sin soluciones, al que sólo le quedaba cruzar los dedos, mientras comprobaba cómo los alemanes tenían hasta cuatro grandes oportunidades en los primeros 21 minutos, en un periodo de sobresaltos continuados en el Camp Nou. La presión de los alemanes dejó a los de Rijkaard sin argumentos. El Barça, sin el balón, no es nada y sus jugadores tuvieron que apretar los dientes y esperar que el chaparrón no le calara demasiado o que durara lo menos posible.

En todo el primer tiempo, sólo un par de buenas combinaciones ante Neuer. En la primera, Xavi recibió entre líneas un pase de Iniesta y el meta salvó (m.12), en la segunda, el Barça marcó, en una acción que nació por la derecha con Bojan y que culminó Touré Yayá.

Para ello tuvieron que pasar muchos minutos. En cuanto acabó la presión del Schalke, que duró más de media hora, los azulgrana respiraron. En una jugada de Bojan, el joven delantero centró con efecto, despejó la defensa, el balón se envenenó, Krstajic salvó bajo palos y Touré Yayá remachó. Era el 1-0 en el minuto 43, un gol que debía dar tranquilidad al Barça. Los alemanes ya no se recuperaron del mazazo psicológico.

El descanso fue fundamental para los catalanes. El partido fue otro. Además, en los primeros minutos, los azulgrana pudieron decidir aún más la eliminatoria. Henry no aprovechó un buen pase de Bojan, uno de los destacados, e Iniesta, otro de los que sobresalió, obligó a Neuer a emplearse a fondo (m.51).

El joven Krkic, desde la derecha, fue quien llevó el peso del ataque, por eso cuando Rijkaard lo sustituyó, los pañuelos volvieron a aparecer en la grada, que coreó el nombre de Bojan y mostró pañuelos de desaprobación. Sin problemas, el Barça ya mandó, en ocasiones y en fútbol, pudo resolver con más comodidad, pero no lo hizo y la nota negativa fue la tarjeta amarilla que vio Puyol, que se perderá la ida ante el Manchester United.

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