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La Champions no se le escapa a Jiménez

El Sevilla no había rematado a puerta en toda la primera parte, pero cuando lo hizo Luis Fabiano a los 57 minutos fue para celebrar el 0-1 que luego aumentaría Kanouté pese a estar ya el Sevilla jugando con diez por expulsión de Konko. La Champions no se le escapa a Jiménez, pero ya hace semanas creemos que eso no será suficiente para que siga.

el 16 sep 2009 / 02:10 h.

El Sevilla no había rematado a puerta en toda la primera parte, pero cuando lo hizo Luis Fabiano a los 57 minutos fue para celebrar el 0-1 que luego aumentaría Kanouté pese a estar ya el Sevilla jugando con diez por expulsión de Konko. La Champions no se le escapa a Jiménez, pero ya hace semanas creemos que eso no será suficiente para que siga.

Después de la soberana exhibición de fútbol brindada por el FC Barcelona en el Bernabéu para dejar sentenciada la mejor Liga de los últimos tiempos, resultaba realmente complicado mantener la tensión contemplativa delante de la pequeña pantalla, donde Sevilla FC y Villarreal, dos de los más serios aspirantes al podio del Campeonato, dejaban bien a las claras las distancias siderales que existen entre los futbolistas culés -a los que los merengues han aguantado el pulso de manera milagrosa hasta el día de ayer- y el resto de los humanos.

Esta extraordinaria máquina de jugar al fútbol la ha puesto en marcha un técnico debutante como Pep Guardiola con apenas los refuerzos de los ex sevillistas Dani Alves y Keita y el repescado Piqué, pues el resto son los mismos que la pasada campaña bordearon el ridículo en la Liga española, que acabaron terceros con 67 puntos, a 10 del Villarreal y 18 del Madrid, y sólo con 3 más que el Sevilla FC, al que hoy aventajan en 25 puntos después de las victorias de ambos ayer. El de Pep Guardiola es un ejemplo claro de lo que puede mejorar un equipo con un buen entrenador, algo similar a lo que ha logrado Juande a pesar de los pesares con el Real Madrid.

Si la victoria ayer del Barça se basó en la exquisitez, la del Sevilla se fundamentó en la sobriedad, en un buen planteamiento defensivo de Manolo Jiménez y la dinamita arriba de Luis Fabiano y Kanouté, que volvieron a ver puerta justo a tiempo para multiplicar las opciones de adueñarse de la tercera plaza que las cuatro últimas derrotas habían puesto en duda. Tras el celestial Barça y el sempiterno Real Madrid -al que Florentino amenaza en volver a convertir en galáctico-, el Sevilla de Jiménez está demostrando ser el tercer mejor equipo de la Liga, aunque para muchos eso no parece suficiente. Ya hace más de un mes, cuando gozaba de un mullidísimo colchón, intuíamos que no iba a seguir, así que tras lo oído a Del Nido en Feria...

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