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"La ciudad perdería mucho por una pelea entre sevillanos"

El arquitecto autor del rascacielos asegura que el informe de Icomos tiene errores y que en otras ciudades la Unesco no puso pegas

el 23 ene 2012 / 21:30 h.

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El arquitecto César Pelli (Argentina, 1926) analiza desde su despacho de New Haven, en Connecticut, Estados Unidos, el conflicto abierto en Sevilla tras el informe de Icomos que recomienda parar la obra de su torre en la Cartuja y recortar su altura. El autor de las Torres Petronas, el World Financial Center de Nueva York o la torre de Cristal de Madrid, entre otras muchas obras por todo el mundo, afirma en una entrevista telefónica que cree que la polémica es "de pueblo".

-¿Sigue usted el debate abierto en la ciudad de Sevilla?

-No estoy al día de todo, pero sí estoy informado.

-¿Qué le parece?¿Cree que la torre pone en peligro la declaración de Patrimonio Mundial del Alcázar, la Catedral y el Archivo de Indias?

-Es extraño. Creo que no hace falta esta polémica. No perjudica, al contrario. No hay un dictamen de la Unesco, sólo una recomendación de un grupo. Hay que esperar a la reunión de junio para estar seguro de lo que va a pasar.

-¿Le ha planteado alguna vez el promotor, Cajasol-Banca Cívica, la posibilidad de rebajar los 178 metros de su torre?

-Nunca se barajó. No hace falta.

-El Ayuntamiento se escuda en el informe de Icomos para cuestionar el proyecto.

-Es una mezcla de otros informes. Está equivocado porque, por ejemplo, recoge un error en los hechos: la torre no está a 600 metros de la Catedral, sino a 1.600 metros. Si no saben cómo son los hechos no pueden opinar.

-¿Qué le parece la postura del Ayuntamiento? Pidió a Cajasol la paralización cautelar de la obra.

-No sé nada del Ayuntamiento. No quiero entrar en política.

-El alcalde cree que el proyecto pone en peligro el sello de Patrimonio de la Humanidad de los tres monumentos protegidos.

-Al contrario, dará mucho a Sevilla y a esos monumentos, así como otro punto de vista. Para nada compite con la Giralda y su altura es la justa.

-¿Es técnicamente posible que se pueda recortar el número de plantas de la torre para subsanar el supuesto impacto visual sobre el entorno del casco antiguo de la ciudad?

-Ni voy a pensar en eso. Si cae un asteroide en la torre, ni idea sobre lo que puede pasar. No me interesa eso.


-¿Ha vivido algo igual alguna vez? ¿Le han paralizado algún proyecto en obras?

-Nunca jamás me pasó. Nunca me paralizaron un proyecto. Estas inversiones son tan enormes que no tiene sentido pararlas. Le haría mucho daño económicamente a Cajasol y a la ciudad de Sevilla. Cientos de personas perderían su empleo y se quedarían sin trabajo por ello.

-¿Pedirá usted alguna compensación económica en el caso de que Cajasol decida parar el proyecto o recortar la torre o en el caso de que se vea obligado a hacerlo por el Ayuntamiento?

-No me haría falta. La pérdida principal la sufriría la caja y Sevilla por el empleo que se destruiría y todo por una pelea interna entre sevillanos, entre unos sectores y otros de la ciudad.

-¿Cree usted que el conflicto y la polémica alrededor de la torre es fruto del enfrentamiento entre los sectores más conservadores y los más modernos de Sevilla?

-En pueblo chico, infierno grande, es lo que se dice en Argentina (entre risas). Cuando el tema vaya a la Unesco se reirán y quedará el asunto en nada.

-Está muy seguro de que la Unesco no incluirá a la Catedral, el Archivo de Indias y el Alcázar en la lista de Patrimonio Mundial en Peligro.

-Sí. La Unesco aprobó otros ejemplos, como la torre The Shard de Londres, el edificio más alto de Europa (con 300 metros de altura) y está cerca, a sólo cuatro cuadras (calles) de la Torre de Londres, declarada por la Unesco Patrimonio de la Humanidad (en 1988). Y hay más ciudades con casos similares, docenas. El otro día lo comentaba con algunos de mis asesores. Me parece un debate de pueblo.

-No cree entonces que haya alguna posibilidad de que no se construyan las 43 plantas de su torre en Sevilla.

-Seguro que irá para adelante. Sería un error y un daño tremendo para Sevilla.

-¿Cómo van las obras? ¿Está al tanto de los últimos avances?

-Las obras van muy bien. Lo más grande está bajo tierra para apoyar la torre, con 178 metros, no una chiquitita.

-¿Cree que el debate debió zanjarse antes?

-El proyecto se empezó en 2007 y de pararse debería haberse hecho hace dos o tres años.

-¿Tiene previsto visitar de nuevo Sevilla?

-Estuve en mayo allí y no sé cuando volveremos.

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