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La ciudad sufrió una tormenta sin precedentes que dejó dos muertas

Este año quedará en la memoria de los alcalareños por el fatídico 2 de octubre en el que una tromba de granizo y agua dejó dos fallecidas y cuantiosos daños en la ciudad. Fue una tormenta sin precedentes en la ciudad y que ese día sólo se cebó con Alcalá de Guadaíra porque no la sufrió el resto de Sevilla.

el 14 sep 2009 / 22:02 h.

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Este año quedará en la memoria de los alcalareños por el fatídico 2 de octubre en el que una tromba de granizo y agua dejó dos fallecidas y cuantiosos daños en la ciudad. Fue una tormenta sin precedentes en la ciudad y que ese día sólo se cebó con Alcalá de Guadaíra porque no la sufrió el resto de Sevilla.

Eran poco antes de las 20.30 horas, en plena hora de cierre de los comercios y cuando el centro de la ciudad bullía de vida de gente comprando o regresando del trabajo. El cielo comenzó entonces a descargar toda su furia sobre la ciudad con una espectacular granizada que duró un cuarto de hora y colapsó todo el alcantarillado con un frío manto blanco formado por piedras de hielo de grandes proporciones. Le siguió el agua, más de 80 litros por metro cuadrado cayeron en menos de una hora que no pudieron ser tragados por un alcantarillado bloqueado con el pedrisco y que se transformaron en una riada que bajó desde la parte alta de la ciudad al centro.

En algunos puntos el agua alcanzó una altura de dos metros arrastrando todo lo que encontraba a su paso y cobrándose la vida de dos mujeres. María Adán, una profesora de 40 años que viajaba con sus dos hijos y una amiga en un coche por la calle La Mina y se vieron atrapados por la masa de agua. El resto logró escapar gracias también a la ayuda de los vecinos, pero ella pereció.

La otra fallecida fue la vecina Pastora Hermosín, de 80 años, que murió de un infarto atrapada en su vivienda de la calle Pérez Galdós que quedó totalmente inundada por las lluvias.

Fueron los daños más graves sufridos por una ciudad conmocionada donde la tormenta dejó también pérdidas por valor de más de 31 millones de euros en infraestructuras, viviendas y comercios. Cerca de 300 establecimientos resultaron afectados, principalmente en el centro y en la citada calle La Mina.

La inversión que recibirán de las administraciones los comerciantes para recuperarse del varapalo supera los tres millones de euros, gran parte ingresada en las últimas semanas. Mientras, un millar de vehículos sufrieron desperfectos y un 20% de ellos fueron declarados siniestro total y fueron numerosas las viviendas que sufrieron daños por la riada.

La primera remesa de ayudas llegó semanas después de los hechos. Se compuso de un total de 5,3 millones que desde la Junta de Andalucía se destinaron a comercios y viviendas, cantidad que quedó desglosada en dos millones de euros para los negocios, con un máximo de 12.000 euros cada uno, y 3,3 millones de euros para inmuebles, con un máximo de 10.000 euros también en cada caso.

Paralelamente, se liberaron 5,3 millones de euros para infraestructuras y viviendas, ocho más para la reparación de las vías públicas, 3,6 para la recuperación del patrimonio y uno para alumbrado público.

Estos sucesos obligaron a activar el plan de emergencias de la ciudad, con un importante despliegue de efectivos, si bien fue la propia colaboración de los ciudadanos la gran protagonista. Muchos vecinos se transformaron en héroes anónimos salvando la vida de otras personas que por sus propios medios no hubieran conseguido ponerse a salvo en medio del caos.

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