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"La competencia del cine andaluz no es Hollywood, sino el fútbol"

el 31 may 2012 / 20:31 h.

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Marta Velasco y Gonzalo Bendala (Áralan Films)junto al cartel del filme Los niños salvajes.

Con el nombre de una isla imaginaria, Áralan Films inició su andadura en Sevilla en 2004 de la mano de dos cineastas andaluces: Gonzalo Bendala y Marta Velasco. Ocho años después, los cines reciben su primer largometraje, Los niños salvajes, premiada en el pasado Festival de Málaga. Por el camino queda un racimo de cortometrajes y trabajos de animación que cincelan un proyecto imparable y que mira ya a una nueva película, Asesinos inocentes, un thriller psicológico que conocerá su rodaje en 2013.

-¿La película Los niños salvajes puede suponer el lanzamiento definitivo de vuestra productora, Áralan Films?

-La película únicamente supone un paso más en nuestro recorrido. Es el primer largometraje de la empresa y le hemos dedicado un año y medio. El triunfo de la cinta en Málaga fue muy importante y no imaginamos una mejor puesta de largo.

-¿Tiene sentido regresar al nada comercial cortometraje después de haber colocado en cartelera un estreno a nivel nacional?

-No vemos por qué no. Hay historias que requieren de 90 minutos para ser contadas y otras que se resuelven en cinco minutos. Son dos formatos diferentes. Nuestros cortos nos han dado siempre muchas satisfacciones, entre ellas una nominación al Goya y dos preselecciones más para los premios de la Academia. Posiblemente tendremos aún muchas historias cortas que queramos contar.

-El mercado cinematográfico andaluz está todavía en un periodo embrionario. ¿Tiene sentido hablar de competencia entre distintas productoras?

-En absoluto. Hay 365 días al año. 52 fines de semana. El escenario es lo suficientemente grande para dar cabida a todas las producciones cinematográficas que se llevan a cabo. Ni siquiera vemos al cine de Hollywood como nuestro principal competidor. Los niños salvajes se ha estrenado en España al mismo tiempo que Men in black III y, sin embargo, el mayor rival de ese día fue sin duda la final de la Copa del Rey entre el Ath. de Bilbao y el F.C. Barcelona. La peor competencia del cine es y será por ahora el fútbol.

-¿No está el cine andaluz demasiado ensimismado, como empeñado en resaltar las señas de identidad de su denominación de origen?

-Es posible, pero ni creemos que sea la norma general ni que eso sea algo negativo. En lo que va de año se han visto películas hechas aquí que van desde el thriller de acción -Grupo 7-, el drama histórico -La voz dormida- o una película comprometida como Los niños salvajes.

-La imagen popular del productor de cine pasa por la de un señor acaudalado que vive en su mansión y decide poner un fajo de billetes sobre la mesa apostando por un guión u otro...

-Posiblemente esta imagen a la que hace referencia procede de los orígenes del cine en Estados Unidos o Francia, cuando ricos acaudalados decidieron financiar ese nuevo espectáculo de masas que era el cine. En España, desde luego, la realidad es muy diferente. Los productores españoles somos gente corriente, enamorados del séptimo arte y con la inquietud por contar historias propias. Aquí por el momento no ha existido esa figura del mecenas que tan absolutamente necesario sería en estos momentos. Los productores cinematográficos lo somos porque queremos hacer de nuestra mayor pasión nuestro oficio.

-Gonzalo Bendala ha dedicado una atención especial al mundo de la animación. ¿Tiene Andalucía o España por extensión potencial real para competir con Pixar, Disney, etc..?

-Por supuesto, el talento creativo necesario para sacar adelante interesantes proyectos de animación existe, así como la capacidad de producción y gestión. El lince perdido, Planet 51, etc... son títulos recientes de nuestro cine animado que han tenido una vida internacional muy destacada.

-Pero no negará que unas y otras se parecen mucho...

-En absoluto. Simplemente pensando en algunos de los más recientes títulos del cine animado de nuestro país, podemos encontrar claros ejemplos de su diversidad. A nuestro criterio, poco tienen que ver la animación 3D de Planet 51, con la rotoscopía de Chico & Rita, la técnica stop-motion de O apostolo o el 2D tradicional de Arrugas.

-¿Sigue el cine siendo el arte mimado y privilegiado por las subvenciones como antaño?

-Tal y como está la situación actual, no creemos que podamos quejarnos más que otros. Aunque puntualizaremos que la totalidad del presupuesto del Ministerio de Cultura para cine en 2012 viene a equipararse a lo que cuesta el fichaje de una estrella de fútbol en verano. Es muy triste la mala fama que tiene el sector cinematográfico en nuestro país, al que se acusa de beneficiarse de subvenciones públicas, cuando parece pasarse por alto que los clubes de fútbol mantienen con Hacienda unas deudas astronómicas que ascienden a más de 700 millones de euros.

-Después de Los niños salvajes... ¿Qué más?

-Actualmente, en Áralan nos encontramos cerrando la financiación de Asesinos Inocentes, un thriller psicológico de reminiscencias hitchcockianas, inspirado libremente en un suceso real que pasó a conocerse mundialmente como el asesinato más desastroso de la historia. Su rodaje está previsto para principios de 2013 y significará para mí [Gonzalo Bendala] el salto a la dirección de largometrajes.

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