Economía

«La consultoría es lo último que se paga. Hemos ido al juez para cobrar»

Presenta su empresa como una solución a la crisis, ya que ayuda a las demás a ganar en competitividad. El socio director de IMP Consultores asegura que el negocio no decae a pesar de la coyuntura y anuncia el despliegue de la firma por países latinoamericanos. Foto: Gregorio Barrera.

el 15 sep 2009 / 10:27 h.

-¿Qué es IMP Consultores?

-Es una empresa que nació en 1994, cuando nos pusimos al frente algunos de los empleados al comprársela a los accionistas. Hacemos consultoría de organización y gestión de operaciones.

-¿Cuál es su objetivo?

-Intentar que las empresas sean más competitivas y productivas. Ayudarlas en todo aquello que afecta a su capacidad de cumplir con el cliente, mejorar los procesos internos, los costes, la calidad del servicio, los plazos?

-¿Cómo se divide la firma?

-Trabajamos en cuatro áreas. La primera está dedicada a operaciones, productividad y competitividad, donde hacemos diagnósticos de la situación de las empresas, estudiamos su potencial de mejora e incorporamos la innovación en sus procesos. La segunda se refiere a sistemas de gestión, innovación y excelencia. Implantamos todos los sistemas de gestión certificables (medioambientales, de Responsabilidad Social Corporativa o de prevención de riesgos). El tercer apartado es el de recursos humanos. Llevamos a cabo desde el reclutamiento de personal, hasta las políticas de retribución. La formación es el otro servicio que prestamos.

-¿Cómo han cambiado los procesos de selección?

-Mucho. Actualmente, las empresas valoran más el capital humano y eso hay que cuidarlo desde la selección del personal. Cada vez es más difícil encontrar gente adecuada para cada puesto y viceversa. Se da más importancia a la actitud de las personas, de ahí que se utilice el trabajo en equipo para ver cómo funciona. Importa más ver su espíritu emprendedor o su capacidad comercial que el currículum. Se hacen pruebas más sofisticadas.

-¿La productividad es aún un tema pendiente en Andalucía?

-Sí. Es difícil de explicar, pero las empresas andaluzas están muy necesitadas y hay firmas de la región que estamos capacitadas para ayudarlas a mejorar su productividad. En Andalucía la contratación de una consultoría no está dentro de la cultura empresarial. A lo mejor el empresario es capaz de comprar una máquina de 2 millones pero no se gasta 12.000 euros en mejorar sus procesos, ya que es intangible y complejo. El objetivo es que la empresa note que mejora su productividad.

-¿Con qué empresas trabajan?

-Somos muy flexibles, trabajamos con muchas, aunque nuestro mercado objetivo son las pymes, sobre todo del sur de España, aunque también prestamos servicio a la administración pública. En número son pocas, pero tenemos clientes importantes, como multinacionales implantadas en España. Además, trabajamos en el exterior.

-¿Cuál es su implantación?

-Tenemos siete oficinas en Andalucía y Canarias porque hemos intentando acercarnos a las empresas. Trabajamos en toda España, como en Madrid y Galicia. En los últimos años hemos participado en licitaciones internacionales para prestar servicios con la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda). Ahora tenemos un proyecto en México y nuestro objetivo está en Latinoamérica.

-¿Cómo es la competencia?

-Empresas de consultoría hay a puñados, pero con un servicio de calidad y con tan amplia gama de productos hay menos. En sistemas de gestión hay mucha competencia, pero que cumplan plazos y dejen a los clientes satisfechos no hay tantas. Nosotros estamos más fuertes en el área de operaciones y competitividad, donde no enfrentamos a grandes multinacionales del sector. En recursos humanos y formación también.

-¿Le afecta la crisis?

-Viendo como se presentaba la cosa, tomamos medidas preventivas. Estamos en un crecimiento de en torno al 15% en facturación en relación a 2007 y es que nos dedicamos a eso, a mejorar el potencial de las empresas en momentos como éste. Podemos ayudarlas a recortar costes y mejorar la competitividad, como por ejemplo, para las empresas constructoras, en una coyuntura como la actual.

-¿Pero las empresas no deciden en estos tiempos prescindir de sus servicios?

-El de la consultoría puede ser uno de los que primero recorte, pero si ve que le va bien, no tiene por qué. Cancelaciones sólo hemos tenido una este año. En la gestión de cobro sí que hemos notado la crisis, porque los plazos de pago se están alargando desde finales de 2007. Muchas veces el servicio de consultoría es el último que se paga. Ha crecido el índice de morosidad y hemos tenido que llevar a cabo reclamaciones judiciales, algo que nunca habíamos hecho. Antes cobrábamos a los 90 días y ahora ese número se ha duplicado.

-¿Qué firmas son las que más se acercan a IMP en esta época?

-Hay muchas que quieren mejorar su productividad en el sector industrial y también en el agroalimentario, que normalmente no había recurrido a este tipo de servicios. Con cooperativas agrícolas estamos innovando en procesos para sacar un mayor rendimiento. Además, hay un ligero cambio de actitud en las pymes, cada vez son más las que se acercan a esto. Hace 15 años era muy difícil que alguna viniera a reclamar el servicio, ahora hay más. De todos modos, deberían acercarse mucho más, porque bien prestado, este servicio le da un valor añadido espectacular.

-¿Cómo encara el futuro?

-Estamos terminando la implantación en Andalucía y potenciando las infraestructuras aquí. Tenemos oficina en México con un socio y desde allí queremos llegar a Honduras, Panamá, República Dominicana, entre otros objetivos.

-¿Y las inversiones?

-Dedicamos gran parte a tecnología y formación del personal. En programas de gestión también invertimos bastante. Empresa como la nuestra, en dimensión, no hay otra en Andalucía con las mismas características.

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