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Deportes

La contracrónica: Victoria se escribe con V, como Vadillo...

Victoria sobre el Vitória de (Rui) Vitória con gol de Vadillo tras pared con Verdú. Cinco uves y cinco puntos (V en romano) para el Betis, que bien podría ser por un día Vetis.

el 24 oct 2013 / 22:17 h.

Es el virtual resumen de lo acontecido en el Villamarín. Como suele esgrimirse en el mundo del fútbol, sobre todo cuando conviene, la victoria es lo único que vale. Verdad verdadera. Porque el resultado es, qué duda cabe, lo que de verdad importa y lo único que justifica y deja en segundo plano otras consideraciones igualmente necesarias. Como que el encuentro que desarrolló el conjunto de Pepe Mel no fue ni mejor ni peor que los precedentes. De hecho, ni hizo más méritos ni puso más fútbol sobre el césped que el rival luso, que incluso tuvo las mejores ocasiones, en especial dos seguidas en la reanudación: un error increíble de Marco Matías y una doble intervención de Stephan Andersen a remates visitantes en el área. Bien es cierto que Cedrick, a la contra, tuvo otra clarísima para sentenciar... pero siendo justos un empate habría sido lo más lógico y equitativo. Seguramente un juez de boxeo habría decretado combate nulo. La primera mitad resultó tan sosa y aburrida que apenas si se vislumbró algún cambio en el planteamiento verdiblanco, más allá de que el 'lateralizado' Juanfran pusiera por la derecha, y Vadillo por la izquierda, el escaso picante y dosis de peligro en el área de Douglas, aunque sus incursiones y consiguientes centros tuvieran como rematador, y para nada inspirado, al nigeriano Nosa a falta de los delanteros, Jorge Molina y Chuli, tan invisibles y poco letales como viene siendo costumbre. La pared de dos hombres de clase como Vadillo y Verdú sacó del atolladero al Betis en el minuto 50, pero dio paso al dominio (tampoco acecho) de un Vitória que pudo marcar en las dos clarísimas oportunidades antes relatadas. También a una lógica apertura del encuentro de la que los locales sacaron algo más de cordura y toque –con el debutante Nono junto a Verdú–, pero sin entusiasmar. Así las cosas, la victoria es lo mejor que puede llevarse a la boca una afición que aún deberá aguardar, y sufrir por tanto, para ver algo potable, no ya memorable. El Betis es líder en el ecuador de la fase y lo demás, de momento, puede esperar.

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