Local

La Creación, sociedad ilimitada

Las recientes palabras del director del observatorio vaticano admitiendo la posibilidad de vida extraterrestre inteligente no son una excepción en la Iglesia. Curas sevillanos de diversos perfiles sostienen que abrirse a esa idea no va contra la fe, sino contra un concepto reduccionista de la vida y de Dios.

el 15 sep 2009 / 06:20 h.

TAGS:

Las recientes palabras del director del observatorio vaticano admitiendo la posibilidad de vida extraterrestre inteligente no son una excepción en la Iglesia. Curas sevillanos de diversos perfiles sostienen que abrirse a esa idea no va contra la fe, sino contra un concepto reduccionista de la vida y de Dios.

El pasado 13 de mayo, el jesuita José Funes, director del observatorio del Vaticano, decía esto: "Puede haber otros seres, incluso inteligentes, creados por Dios. Ésta no es una contradicción con nuestra fe, porque no podemos establecer límites a la libertad creadora de Dios. ¿Por qué no podemos hablar de nuestro hermano extraterrestre? Él también pertenecería a la Creación."

El sensacionalismo tuvo un día de campo. El cardenal de Sevilla, Carlos Amigo, precisó a El Correo que "el Vaticano no ha emitido opinión alguna sobre el tema. Tan sólo es un comentario particular de un sacerdote al ser entrevistado". Particular, pero no único.

Párroco en el Polígono de San Pablo y secretario del Consejo Presbiteral, Fernando Díaz Abajo, de 44 años, no sabe si habrá o no extraterrestres, aunque "Dios es siempre mayor de lo que pensamos y conocemos, y limitar su poder creador o su designio de salvación a nuestra especie, a nuestro planeta, será siempre un condicionante cultural en el que, como limitación, nos movemos los hombres y mujeres. ¿Por qué no puede crear Dios vida en otros lugares del Universo? ¿Por qué no puede ser eso vehículo de salvación?".

Otro sacerdote, el comisionado episcopal de Caridad y Acción Social, José Joaquín Castellón, de 43 años, da un paso más: "¿Qué repercusiones tendría para la fe cristiana el que se encontrara una civilización de seres con intimidad, libertad y conciencia, en un planeta distinto?" La misma que tras el viaje de Colón: "Una auténtica conmoción. Pero quizá los cristianos nos encontraríamos mejor situados para dialogar, para compartir, para proponer, para acoger, para caminar juntos."

Frivolidad . Desde la parroquia de San Marcos, en pleno corazón de Sevilla, el padre Félix González, de 74 años, advierte que de momento se trata sólo de un futurible y que cualquier cosa que se diga al respecto no pasa de ser una mera hipótesis o pura imaginación. Dicho lo cual, "yo creo en la posibilidad de otros seres, que no imagino cómo serían, ni la problemática que nos podría plantear su existencia".

El impacto de esa noticia en la Tierra, de producirse algún día, "dependería de cómo se diera la información, de cuál fuese la catadura de esos seres y si se perciben como algo amenazador". A falta de datos que alumbren la controversia, "no parece lógico que en un universo tan inmenso, del que todavía casi nada sabemos, solamente hubiese un puñadito de seres vivos dotados de inteligencia".

Dada la ausencia de certezas, el párroco de los Padres Blancos, Fernando Cordero, se resigna a hacer lo que él llama "teología ficción". Por lo pronto, "la vida inteligente extraterrestre podría existir".

"Hasta ahora, nos creemos el centro indiscutido de la Creación", añade. "Ante la eventualidad, quizá sería bueno ir preparándonos desde ahora en esta perspectiva.

Para la Iglesia supondría abrirse a un nuevo campo de evangelización." Y no acaba ahí: problemas dogmáticos no habría, "aunque parece evidente que afectaría a la manera presente de formular la doctrina de la Creación y a la de la redención, como mínimo. La salvación de Cristo es universal y ha sido dada para todos de una vez para siempre".

Todo mejoras . "Podríamos ganar no sólo en humildad sino también en solidaridad global", así como "tomar renovada conciencia de nuestra condición planetaria" y unir a toda la humanidad, con especial atención a los marginados. "En síntesis, podría darse un fenomenal impulso a la humanización de la vida."

¿Hay vida en otros mundos? ¿Y en el planeta Perú, a años luz del mundo occidental? El misionero sevillano Juan Fernández lo ve así: "Tengo 500 niños a los que alimentar cada día, 300 jóvenes en formación, 50 niños discapacitados, una parroquia de 30.000 habitantes de escasos recursos, calles de tierra y muchas casas de adobe y esteras.

Problemas de desnutrición y abuso infantil pasando por tuberculosis y sida. Como comprenderá, no tengo tiempo para dedicarme a reflexionar sobre el sexo de los ángeles y menos de si existe vida en otros planetas. Me faltan horas. Intento echar una mano en nuestro planeta a los más desfavorecidos por la vida."

Hay quien tiene tiempo para ambas cosas, sin que una quite la otra. El presbítero de Lora del Río y cofrade de San Roque, Marcelino Manzano, es un caso claro de ora et labora. Su coincidencia con el padre Funes es "casi" absoluta. "Es más, considero plausible esa postura para erradicar la tentación del antropocentrismo excesivo, que pone al hombre como centro de todo.

Es un saludable retorno a la humildad como postura existencial." Más aún: "Si algún día se comprueba fehacientemente la existencia o incluso el contacto directo con otros seres inteligentes, desde luego que sería una conmoción. Pero lo sería, pienso, por el excesivo ensoberbecimiento que ha adquirido la humanidad", en su egomanía.

"Y a lo mejor nos enteramos de una vez por todas de que los ejes sobre los que se creó y se sostiene el Cosmos son simples y comunes a todos, incluidos los hermanos extraterrestres: el amor, la paz, la justicia, valores absolutamente universales, porque son las notas con las que Dios se ha autorrevelado."

  • 1