Economía

La crisis acelera las fusiones entre las cooperativas agrarias

Cuatro grupos andaluces con 170 millones en ventas se forjaron en 2010

el 06 feb 2011 / 21:29 h.

Los productores de leche de cabra han protagonizado una de las principales fusiones.
La presión ejercida por las grandes superficies sobre la industria alimentaria y ésta sobre los agricultores, la crisis económica, el incremento de costes de producción y la necesidad de ganar mayor tamaño, capacidad financiera e inversión en I+D+I forzaron a que los movimientos de fusión de las cooperativas del campo se acelerara en 2010 en Andalucía. Estos cuatro fueron los grandes matrimonios que tuvieron a la federación Faeca como madrina.

Procasur. Son seis las cooperativas de primer grado que han constituido Procasur: Agamma, de Colmenar (Málaga), Agasur, también de Málaga; Corsevilla, de Cazalla de la Sierra (Sevilla); Caprina de Almería, de Taberno (Almería); Nuestra Señora de los Remedios, de Olvera (Cádiz), y Ovipor, de Huelva. Suman 1.200 ganaderos que venden de forma conjunta leche de cabra.

Primer objetivo, concentrar la oferta y, así, negociar mejores precios. Para el futuro inmediato, mejorar la actual producción dotándola de un mayor valor añadido. 60 millones de litros de leche de cabra al año y una facturación inicial en torno a los 35 millones de euros son sus principales números.

La sede radica, al menos provisionalmente, en Sevilla, y su presidente es el malagueño Juan González, quien se muestra abierto a más incorporaciones.

Una fusión forzada, en cierta medida, por la bajada de la cotización de la leche de cabra. Cabe recordar, en este sentido, las reiteradas protestas de algunas asociaciones agroganaderas, que incluso han interceptado camiones cisterna de las industrias lácteas y tirado su contenido.

Manzanilla Olive. Todo por la aceituna de mesa. Mairena Agrícola, de Mairena del Alcor, Agrícola Carmonense, de Carmona; Olivarera Campana, de La Campana; Nuestra Señora del Rosario, de Fuentes; Labradores de la Campiña, de Arahal; Jesús de la Cañada, de Morón; San José y Las Virtudes, de Puebla de Cazalla, y SAT Aceituna de Verdeo, de Paradas. Es el rosario de sociedades que decidieron forjar, allá por septiembre pasado, la sociedad cooperativa Manzanilla Olive.

A la concentración de la oferta -aglutina la quinta parte de la cosecha de aceituna manzanilla de la provincia de Sevilla- se agrega la necesidad de rebajar costes y garantizar la presencia de sus productores durante todo el año, evitando la especulación de precios cuando unas cooperativas sí tenían aceituna y otras no. Es una protección frente a la industria de aderezo.

Las nueve entidades aglutinan a 5.507 socios y 76,30 millones de euros de facturación, aunque esta última cantidad no corresponde sólo a la aceituna de mesa, dado que la mayoría comercializa aceite y otras producciones, como cereales y oleaginosas.

Oleícola El Tejar. La cooperativa El Tejar, principal orujera a nivel mundial y con sede en Córdoba, protagonizó a finales del pasado año su tercera fusión en dos años. Fue con la firma, Comarcal Agrícola, con la que reforzó el liderazgo internacional en aceite de orujo y en la reutilización de subproductos del proceso de extracción del aceite de oliva.

En 2008, El Tejar integró a 15 cooperativas de Marchena (Sevilla) y, posteriormente, a otras 16 granadinas. En la actualidad, son ya 215 sus entidades socias -principalmente cooperativas- y unos 60.000 los agricultores, con una facturación anual de 60 millones de euros, de los que algo más del 50% corresponde al negocio energético, al tiempo que aglutina un 30% del orujo producido en la comunidad andaluza. El Tejar, asimismo, es la mayor compañía española en energía de la biomasa, con cuatro centrales propias y 250 millones de kilovatios al año.

Oleícola Valdepeñas. Fue un largo año de negociaciones que, al final, fructificaron. Las cooperativas olivareras Santísimo Cristo de Chircales y Capitán Cortés, ambas de Valdepeñas de Jaén, se fusionaron.

Con servicios de molturación, créditos, envasado y suministros, la sociedad integra a 1.131 socios con una producción estimada en unos dos millones kilos de aceite anuales.

"Es urgente superar los localismos y ganar fuerza"

"La unión hace la fuerza y la fuerza es la única que puede garantizarnos el futuro". Antonio Luque, presidente de la Federación Andaluza de Cooperativas Agrarias (Faeca), insiste en el discurso de la "necesidad y urgencia" de que este tipo de sociedades se concentren y ganen tamaño, al tiempo que abandonen los personalismos de antaño porque las cadenas de distribución, sostiene, presionan y presionan sobre los precios que reciben los agricultores.

En en último cuatrimestre de 2010, explica Luque, se culminaron con éxito tres grandes procesos en sectores tan diferentes como la aceituna de mesa, el caprino de leche o el aceite de orujo. ¿Convencimiento empresarial? "Es la crisis coyuntural que atraviesan todos los sectores agropecuarios la que está dando el impulso definitivo a estos proyectos", opina el directivo.

"Ya no podemos ir en solitario. Debemos abandonar los localismos y apostar por la unión y la fuerza, de cara a negociar con la distribución y lograr mejores precios para nuestros productos", señala el también director gerente del mayor grupo cooperativo mundial en el sector del aceite de oliva, el malagueño Hojiblanca.

"¿Es lógico que dejemos pasar oportunidades como las que presentan, poniendo en riesgo nuestras empresas?" Luque sentencia que es urgente la necesidad de "superar los localismos que han dirigido durante tanto tiempo nuestras actuaciones [de las cooperativas".

Este discurso también es permanente en la Consejería de Agricultura. Las fusiones avanzan, pero no con la celeridad que se querría.

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