Local

La crisis de los ayuntamientos

Este periódico publicaba ayer un informe sobre la crisis financiera que soportan los municipios de Sevilla. En él, los expertos consultados ponían el acento en el hecho de que buena parte de estas corporaciones incrementaron sus plantillas en la etapa de bonanza económica gracias a los ingresos urbanísticos.

el 15 sep 2009 / 11:14 h.

Este periódico publicaba ayer un informe sobre la crisis financiera que soportan los municipios de Sevilla. En él, los expertos consultados ponían el acento en el hecho de que buena parte de estas corporaciones incrementaron sus plantillas en la etapa de bonanza económica gracias a los ingresos urbanísticos.

El desplome del sector inmobiliario ha acarreado la desaparición de estas partidas adicionales y ha obligado a recortes de empleo para cuadrar unas cuentas que ya no salen. Esto está ocurriendo ya en Valencina, Almensilla, Alcalá del Río, Bollullos, Gelves o Espartinas, pero el problema afecta a casi todos. La Junta les reclama ahora que establezcan criterios de proporcionalidad para que no se genere este 'sobrante' de trabajadores, pero sabe que la teoría es una cosa y que otra bien distinta es la realidad que viven en el día a día.

La mayoría de ellos siente la presión directa de sus vecinos, que les reclaman la prestación de servicios que en ocasiones no son ni de su competencia. En este contexto, es muy difícil pedirle a un alcalde que no satisfaga la demanda de los suyos si recibe unos ingresos extraordinarios provenientes del urbanismo. Ahora, las tornas han cambiado. No hay dinero extra y los municipios regresan a la precariedad a la que les aboca un modelo que les relega en el reparto de los fondos públicos.

Si a esto se le suma la crisis actual, se comprende aún más la petición de los municipalistas de que el Estado revise su aportación a los ayuntamientos en paralelo a la negociación del nuevo modelo de financiación autonómica. Una petición en la que, por cierto, tiene que jugar un papel destacado la Federación Española de Municipios y Provincias, y no sólo los alcaldes de las grandes capitales, como pretendía el alcalde de Zaragoza, el socialista Juan Alberto Belloch, en su intento, frustrado por el propio PSOE, de montar un frente de grandes ciudades para presionar al Gobierno Central.

  • 1