Economía

La crisis griega empuja a crear una Eurozona más coordinada

El Estado heleno recibe un compromiso de solidaridad, pero aún sin ayudas.

el 11 feb 2010 / 07:00 h.

El presidente del BCE, Jean Claude Trichet, el presidente de la CE, José Manuel Durão Barroso, la canciller alemana, el primer ministro griego, Nicolas Sarkozy, y el presidente del Consejo Europeo tras salir de la sede del Consejo de la UE en Bruselas.

La crítica situación de las finanzas públicas de Grecia, cuyo Gobierno recibió ayer el respaldo -bajo estrictas condiciones- de sus socios de la Eurozona, va a empujar a la UE en su conjunto a una mayor coordinación de sus políticas económicas.

La mayoría de los gobernantes europeos coincidieron en ese análisis tras la cumbre informal celebrada ayer en Bruselas y en la que también reflexionaron sobre las razones del rápido declive de la economía continental y las reformas necesarias para recuperarla.

"Lo ocurrido (en Grecia) demuestra la necesidad de una mayor coordinación macroeconómica" al más alto nivel, resumió el presidente permanente de la UE, el belga Herman Van Rompuy.

Los otros dos muñidores del acuerdo sobre Grecia, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, destacaron, en una comparecencia conjunta ante los medios, la buena acogida dispensada por sus colegas a la idea de poner en marcha un verdadero gobierno económico entre los Veintisiete.

Hasta hace muy poco París y Berlín no coincidían en el alcance de ese "gobierno económico", del que Alemania ha recelado siempre, si era concebido como contrapeso político en la Zona Euro para el Banco Central Europeo. "No he oído a ningún país hablar en contra del gobierno económico europeo que hemos propuesto junto con la canciller", dijo Sarkozy en presencia de Merkel.

Por lo que respecta al pilotaje de las reformas económicas a medio y largo plazo (2010-2020), Van Rompuy indicó que los Veintisiete se han comprometido a llevar personalmente las riendas, a fin de evitar el fracaso de la anterior, y llegó a sugerir reuniones mensuales del Consejo Europeo, la máxima instancia política de la Unión.

La jornada quedó marcada por el apoyo político de los líderes de la Eurozona al Gobierno del primer ministro griego, George Papandreu, en su colosal desafío para sanear las finanzas públicas.

Las especulaciones que precedieron a la reunión y que giraron en torno a un supuesto plan concreto de rescate financiero para Grecia se tradujeron finalmente en una simple declaración política de apoyo, que no tranquilizó a los mercados.

El encargado de leer la declaración ante las cámaras fue Herman Van Rompuy, después de una serie de encuentros mantenidos con la canciller alemana, el presidente francés, el primer ministro griego y los dirigentes de los principales órganos rectores de la unión monetaria.

El texto supone una amonestación a Grecia, pero también la primera declaración pública en la que Berlín y París, especialmente, asumen tácitamente la responsabilidad de la estabilidad financiera en el Eurosistema.

"Los miembros de la Eurozona tomarán medidas decididas y coordinadas, si fuera necesario, para salvaguardar la estabilidad financiera de la zona en su conjunto", afirma la declaración.

Qué tipo de medidas pueden ser ésas no queda dicho, pero sobre la cuestión continuarán trabajando los ministros de Finanzas del Eurogrupo.

El Tratado de la UE prohíbe expresamente a las instituciones europeas financiar el endeudamiento de un miembro de la Zona Euro. El texto deja claro que "el Gobierno griego no ha solicitado ningún apoyo financiero" a sus socios. El presidente del Eurogrupo, el luxemburgués Jean-Claude Juncker, ha confirmado que "Grecia no está aislada, sola y desarmada frente a los ataques de los que pueda ser objeto".

España aprovecha para resaltar su «solvencia»
El jefe del Ejecutivo español, José Luis Rodríguez Zapatero, opinó ayer que la reunión extraordinaria de los líderes europeos para apoyar a Grecia ha demostrado que España no se encuentra en la misma situación y mantiene su "solvencia", y se comprometió a ayudar al Gobierno heleno si tiene una "necesidad imperiosa".

Dijo estar "razonablemente satisfecho" de la primera cumbre informal celebrada durante el semestre de la Presidencia española de la UE. En rueda de prensa en Bruselas, Zapatero insistió en que los comentarios sobre el riesgo de las finanzas españolas carecían de fundamento.

Los analistas que comparaban a su país con Grecia "estaban equivocados". Defendió el protagonismo de España en la búsqueda de una solución para la crisis griega y restó importancia al hecho de no haber participado en la reunión en la que el presidente francés, Nicolas Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel, cerraron el acuerdo junto al primer ministro de Grecia y al presidente estable del Consejo Europeo.

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