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La crisis no retrae la llegada de inmigrantes ni les hace retornar

El saldo migratorio en la ciudad aún es positivo y en el último año la población ha crecido ligeramente hasta 39.500 personas

el 30 nov 2011 / 20:14 h.

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La crisis sí ha dificultado la reagrupación familiar al no tener recursos para traer a sus parejas e hijos.

Frente a la tendencia general a nivel nacional que este año arrojará, por primera vez desde hace décadas, un saldo migratorio negativo, con más españoles que salen fuera que extranjeros que llegan al país, en Sevilla, la población inmigrante no solo no ha descendido sino que ha subido ligeramente, en concreto de 39.049 el año pasado a 39.500 (el 5,3% de la población de la ciudad), según los datos municipales aportados ayer por el Observatorio Permanente de la Inmigración en Sevilla (OPIS). El 11% se concentra en el distrito Macarena, seguidos del centro y El Cerro (7% cada uno); Triana, Los Remedios y Bellavista (5% respectivamente); 4% en Sur, Nervión, San Pablo y Santa Justa-Este y un 3% en el distrito Norte. Los datos del Instituto Nacional de Estadística sobre la provincia también reflejan un saldo migratorio positivo: han llegado 6.691 inmigrantes y han emigrado 5.742 sevillanos, en ambos casos cifras inferiores a las de 2010.


Pero al margen de estas cifras, las asociaciones que trabajan directamente con el colectivo constatan que las solicitudes de retorno voluntario "no han sido significativas", según explicó ayer Manuel Sánchez, coordinador del Observatorio, constituido en 2006 y que integran 104 entidades entre ONG, las tres administraciones, sindicatos y organizaciones empresariales.


El Observatorio hace un estudio anual entre los usuarios de los servicios de estas entidades. Ayer se presentaron los datos de 2010, cuando fueron atendidas por éstas 1.546 inmigrantes. Los resultados desmontan muchas ideas preconcebidas: el 63% tiene su situación regularizada y el 68% posee estudios universitarios. Pero también reflejan que, pese a que la mala perspectiva económica no frustra el proyecto migratorio, la situación no es halagüeña: el 41% está en paro desde hace menos de un año. Un 17% trabaja por cuenta ajena, un 1% es autónomo y un 11% está ocupado pero de manera irregular, sin alta en la Seguridad Social.


La reciente reforma de la Ley de Extranjería, que endurece los requisitos para la reagrupación familiar, y el desempleo sí han hecho bajar las solicitudes de inmigrantes asentados en la ciudad para traerse a sus familiares, según reconocieron durante la presentación responsables de ONG que tramitan estos expedientes como Cruz Roja.

Los datos de los usuarios de las entidades revelan que el 63% tiene hijos a su cargo son casi tantos los que los tienen consigo (50%) como los que los dejaron en su país de origen (49%) a la espera de mejorar su situación. Para iniciar la reagrupación familiar, es condición indispensable tener una autorización de residencia por al menos un año y haber solicitado permiso para un mínimo de otro año, así como acreditar que se ha estado mandando un mínimo de dinero a los familiares que se pretenden traer durante un año y que se cuenta con medios económicos suficientes para mantenerlos y una vivienda adecuada para sus necesidades.


Según los datos del Observatorio, el 74% de los inmigrantes atendidos en las entidades sevillanas lleva más de 3 años en España (el 11% entre dos y tres años, un 10% uno o dos, un 4% entre seis meses y un año y un 1% menos de seis meses). En cuanto al tiempo que llevan empadronados en la ciudad, el 40% hace más de tres años, el 19% entre uno y tres años, el 21% entre seis meses y un año y otro 21% menos de seis meses.


En cuanto a la vivienda, el 88% vive en una casa o piso particular, un 6% en pisos de acogida, un 3% con familiares, un 2% con empleadores y un 1% en viviendas sociales. Del 88% que vive en una casa o piso, el 60% están en alquiler, un 22% en viviendas cedidas, un 10% en casas en propiedad y un 8% realquilados. El coordinador del Observatorio reconoce que los inmigrantes no suelen perder la vivienda. "Les ha costado mucho acceder a ella y antes se quedan sin comer", subrayó Manuel Sánchez.

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