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La crisis se intensificará y hará muy 'duro' el último trimestre

el 15 sep 2009 / 10:57 h.

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Si la primavera pasada aún había resquicios de confianza, reina ahora el pesimismo entre los expertos. A la vuelta de vacaciones será palpable que de frenazo, nada. Esto es una crisis y con mayúsculas que tendrá su principal reflejo -y drama familiar- en el aumento del desempleo, que afectará "en todas partes y a todos los sectores y profesiones".

Ni siquiera hace cinco meses que Fernando Faces, profesor de la escuela de negocios andaluza Instituto Internacional San Telmo, veía la economía española desde el prisma de la confianza. Tiempo al tiempo, decía. Hoy, en cambio, analiza el rosario de malos datos y asegura, esta vez sin restar ni un ápice de dramatismo, que estamos ante una auténtica crisis, cuyos peores efectos están aún por llegar. Este otoño será duro, durísimo.

¿Qué fuerzas mayores han desencadenado tan radical alteración del ánimo? Pues que lo que parecía un frenazo constreñido al ladrillo (obra residencial, inmobiliaria) y al ámbito financiero (falta de liquidez y cierre del grifo para el crédito) ha terminado por trasladarse a la mayoría de los sectores y, en opinión de Faces, pocos, por no decir ninguno, se escaparán. Las rojas cifras, dice, traspasan ya el ámbito del papel para asentarse en la economía real, ésa que duele a usted y a mí.

Paro. Lagarto, lagarto. En un país, España, que, antes de las elecciones generales de mayo, decía encaminarse hacia la consecución del pleno empleo técnico, ahora resulta que es el de toda la Unión Europea (27 Estados) donde más crece el desempleo y con una mayor tasa sobre la población activa (11%). La búsqueda de enrevesados circunloquios para menguar su gravedad, y en esto es especialmente hábil la Junta de Andalucía, no convence a nadie.

Enrique Hernández Pavón es profesor titular de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla. El desempleo, comenta sin perífrasis, continuará creciendo "en todos los sectores, colectivos, territorios y profesiones". Y ¿hasta cuándo?

Al responder, alude a recientes investigaciones sobre la relación entre la actividad económica y el mercado de trabajo. Éstas sostienen que si el ritmo de incremento del Producto Interior Bruto (PIB) del país está por debajo del 1,5%, "no es posible crear empleo, y dicha tasa hace meses que la hemos sobrepasado en la caída [España creció un 0,1% en el segundo trimestre de 2008 con respecto al precedente y un 1,8% interanual, esto es, sobre el mismo periodo del pasado ejercicio]". Por tanto, concluye Hernández Pavón, mientras que no se reconquisten los porcentajes de crecimiento de nuestra economía, seguirá deteriorándose el mercado laboral y, lógicamente, aumentando el paro.

En Cuatrecasas Olivencia-Ballester, despacho de abogados del que es socio, Luis Olivencia Brugger lleva meses reforzando el departamento de lo Contencioso, en el que desembocan los casos de concurso voluntario -o forzado- de acreedores, la antigua figura de la suspensión de pagos en las empresas motivada por falta de liquidez (no hay dinero para hacer frente a las deudas, sean de proveedores, sean de la banca).

"No sólo yo, sino todos mis colegas, coincidimos al advertir de que, a la vuelta de agosto, habrá un aumento del número de concursos de acreedores, y será de tal envergadura que terminará colapsando el Juzgado de lo Mercantil de Sevilla, si es que no lo está ya".

Olivencia Brugger apela a una sentencia de su padre, el catedrático de Derecho Mercantil Manuel Olivencia, cuando en sus clases afirmaba que si media España estaba en suspensión de pagos, la otra media estaba en suspensión de cobros. Veamos.

Son cuñados. Antonio González, fontanero, Marcelino Gómez, electricista, ambos autónomos. Ni el uno es Contsa ni el otro es Martinsa-Fadesa, dos recientes, grandes y sonadísimos episodios de suspensiones de pagos, pero desde el anonimato sufren con especial virulencia el descalabro en la construcción de viviendas y, lo peor, el aplazamiento de unos cobros por trabajos ya ejecutados que, "en no pocos casos, tendremos que darlos por perdidos".

Con dedo acusador, González se queja de que los medios de comunicación sólo prestan oídos "al lamento de las grandes empresas, ésas que hablan de construir campos de golf y hoteles de lujo, cuando son las pymes y los autónomos quienes más estamos soportando la crisis, los cheques y pagarés sin fondos".

Luis Olivencia Brugger

"En Sevilla, un promedio de dos solicitudes diarias de concurso de acreedores es enorme, y coincido plenamente con el profesor Fernando Faces en que aún nos queda lo peor, en que esta crisis no sólo se extenderá al otoño de 2008, sino que será más duradera".

"Vienen trimestres difíciles", ha advertido María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del Gobierno central. Le ha faltado decir, casco puesto, cinturón apretado.

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