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La cumbre de Copenhague empezará sin texto unánime

Dinamarca propone reducir la emisión de gases un 50% hasta 2050.

el 30 nov 2009 / 20:51 h.

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Greenpeace cuelga pancartas en la torre de Belém contra el cambio climático.

El Gobierno danés afirmó ayer que sigue manteniendo consultas con los gobiernos sobre distintas propuestas para el acuerdo que se quiere alcanzar en la cumbre sobre el cambio climático de la ONU , que se celebrará del 7 al 18 de este mes en Copenhague, y avanzó que antes del encuentro no podrá presentar un texto de consenso.

Por su parte, la ministra danesa Connie Hedegaard, que presidirá la cumbre de Copenhague, dijo a la agencia Reuters que su Ejecutivo está "consultando con varios países, tanto bilateral como multilateralmente, y se están discutiendo y evaluando distintas opciones". "Las consultas en esta fase final (...) se están manteniendo diariamente, pero las negociaciones no empiezan hasta la semana que viene", explicó la ministra.

El Gobierno de Dinamarca ha descartado que se vaya a conseguir establecer un nuevo tratado para la lucha contra el cambio climático en el encuentro, por lo que su objetivo es que se alcance un "acuerdo políticamente vinculante". Hedegaard indicó que sólo podrá presentar un posible texto de consenso en la propia cumbre. "Hasta entonces, las consultas se basan en varias propuestas de borradores", añadió.

El proyecto de propuesta de Dinamarca sugiere que el mundo debería reducir en un 50% las emisiones de gases con efecto invernadero en 2050 a partir de los niveles de 1990, y el grueso de esas emisiones debería corresponder a los países ricos. El proyecto, según Reuters, indica que los países más desarrollados deberían reducir en un 80% sus emisiones globales en 2050. En cambio, no especifica los objetivos de emisiones a medio plazo para los países desarrollados.

Precisamente, las discrepancias entre países ricos y países pobres sobre quiénes deben reducir emisiones y cuánto y quiénes deberían pagar estas reducciones son uno de los principales puntos de discordia, pero se espera que la cumbre permita llegar a un acuerdo político sobre ello. El texto propone que el máximo de emisiones se alcance en 2020 y también establece los pasos que se deben dar para mantener el incremento de la temperatura media global dentro de los dos grados Celsius. "Las partes deben trabajar juntas constructivamente para reforzar la capacidad mundial en el combate contra el cambio climático", se lee en el documento.

La propuesta danesa debería convertirse en la base del acuerdo climático definitivo de la cumbre de Copenhague. No obstante, los países en vías de desarrollo, liderados por India y China, seguramente presenten un texto alternativo.

Mientras, en los colectivos proteccionistas hay preocupación por la cumbre. Ayer nueve activistas de Greenpeace desplegaron en la Torre de Belém, en Lisboa, dos pancartas con el lema: Nuestro clima, vuestra decisión, con la que la organización hace un llamamiento a los líderes internacionales asistentes a la XIX Cumbre Iberoamericana de jefes de Estado y de Gobierno en Estoril (Portugal) para que adopten compromisos claros y ambiciosos en Copenhague. Mientras que desde Amnistía Internacional (AI) se advierte de que si no se llega a acuerdo en la cumbre serán los países más pobres quienes "paguen el precio" del cambio climático.

Sin embargo, la ministra española de Medio Ambiente, Rural y Marítimo, Elena Espinosa, se mostró ayer optimista sobre el resultado que se obtendrá en la cumbre de Copenhague.

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